Washington, Estados Unidos

Los representantes republicanos del Congreso de Estados Unidos ignoraron la amenaza que hizo  Donald Trump de removerlos de sus asientos en el Congreso si no votaban su reforma sanitaria que pretendía derogar el Obamacare.

A pesar de ser advertidos por el magnate que “iría por ellos”, “la derrota no es opción” y ”sé que votarán que sí y no tendré que hacerlo”, la tarde de este viernes la Casa Blanca y miembros del Congreso admitieron que todavía carecen de los votos necesarios para aprobar el proyecto de Ley.

Debido a esto el presidente estadounidense pidió a su base en el Congreso la retirada de su proyecto de reforma del sistema público de salud, al constatar que no contaba con los votos suficientes para la aprobación, informó una fuente legislativa.

Una hora antes del horario previsto para la votación del proyecto de ley para substituir al sistema Obamacare, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se trasladó a la Casa Blanca para informarle a Trump que el proyecto de reforma no sería aprobado, informó la AFP.

Sin embargo, el magnate mantiene el optimismo ya que en un encuentro celebrado el 23 de marzo con los congresistas, Donald Trump declaró que “creo que vamos a tener un voto ganador”.

Según The New York Times, el uso de la amenaza política de parte de Donald Trump es una práctica habitual y se jacta, usualmente, de las venganzas contra los que se oponen a él.