Naciones Unidas, Estados Unidos.

Un primer acceso para encaminar la ayuda humanitaria en el estado birmano de Rakáin, de donde huyeron desde agosto centenares de miles de rohinyás, tendría lugar el jueves, declaró el miércoles el portavoz de Naciones Unidas, Stephane Dujarric.

Habrá un viaje organizado por el gobierno probablemente mañana hacia Rakáin. Es un primer paso, en el que participarán directores de agencias (de la ONU). Pero esperamos principalmente que sea un primer paso hacia un acceso mucho más libre y amplio en la zona“, dijo el portavoz en su encuentro cotidiano con los medios.

Las organizaciones humanitarias de la ONU, que están presentes en la capital Rangún, debieron abandonar Rakáin en el verano boreal, cuando el ejército birmano inició operaciones militares contra los rebeldes rohinyás. Como consecuencia, más de 410 mil miembros de la minoría musulmana de los rohinyás huyeron hacia el vecino Bangladés.

Desde fines de agosto la ONU reclama un acceso humanitario al estado de Rakáin.

El estado birmano de Rakáin está sumido en la violencia desde que el 25 de agosto grupos rebeldes rohinyás atacaron varias comisarías y desataron la represión del ejército.

Los Rohinyás, la mayor población apátrida del mundo, son tratados como extranjeros en Birmania, cuya población es más de 90% budista.

La ONU, activistas de derechos humanos y algunos líderes del mundo califican la campaña militar birmana de “limpieza étnica“.

Desde que comenzó el brote de violencia decenas de miles de budistas e hindúes dejaron la zona. Pero los asociaciones de defensa de los derechos humanos dicen disponer de pruebas que indican que la operación del ejército favorece la expulsión sistemática de los rohingyás.

La visita prevista para el jueves, coincidirá con la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York consagrada a la situación en Birmania.