Ningún grupo ha reivindicado el ataque que se saldó con 305 muertos, entre ellos 27 niños, y 128 heridos.

“Fueron entre 25 y 30 los militantes que abatieron a tiros a los fieles congregados para la oración del viernes”, informó el sábado una declaración del fiscal general, citado por la agencia estatal de noticias MENA.

El caso será abordado como “un caso supremo de seguridad estatal de emergencia”, agregó, añadiendo que el ataque tuvo lugar después de que el imam de la mezquita comenzara su sermón.

El fiscal general anotó que los terroristas viajaban en cinco jeeps y que prendieron fuego a siete automóviles de los fieles antes de huir de la escena