Se une barco ruso a búsqueda de submarino argentino
Fotografía: Medios
Buenos Aires, Argentina.

El operativo para dar con el submarino ARA San Juan, desaparecido el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo en el Atlántico sur, se asemeja a la búsqueda de “un cigarrillo en una cancha de fútbol”, afirmó hoy viernes el portavoz de la Armada de la República Argentina (ARA), capitán Enrique Balbi.

El funcionario militar precisó ante la prensa que “el área es grande, es como tratar de encontrar un cigarrillo de 6 centímetros en un cancha de fútbol con un área de 100 por 40 metros”.

Dijo que “no hubo novedades” en torno al sumergible y que el área de búsqueda del navío, de un radio de 40 kilómetros, fue barrida dos veces y se volverá a rastrillar una vez más, y “tiene entre 200 y 1.000 metros de profundidad”.

“Las condiciones favorecen y el barrido seguirá el fin de semana. Vamos a buscar al submarino hasta agotar los medios”, remarcó Balbi.

El 30 de noviembre pasado, la ARA dio por finalizada la búsqueda de los tripulantes del sumergible, aunque ratificó que seguirán adelante las tareas para dar con el navío.

En el área de búsqueda operan tres embarcaciones argentinas (ARA Austral, ARA Islas Malvinas y ARA Puerto Deseado), una de Estados Unidos (R/V Atlántis), una británica (HMS Protector) y una de Chile (Cabo de Hornos), que realizan barridos para tratar de detectar al sumergible.

El ARA San Juan perdió contacto con las autoridades navales el 15 de noviembre pasado a las 07:30 hora local (10:30 GMT) cuando navegaba por el Atlántico sur.

Poco después se detectó en la zona una explosión, según confirmaron el 23 de noviembre autoridades de la ARA.

Ese día, Balbi precisó que en la zona por la que navegaba el sumergible se produjo un “evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear”, ocurrido a las 10:31 hora local (13:31 GMT) del 15 de noviembre.

La última posición conocida del navío fue en la zona del golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 kilómetros) al sureste de la península de Valdés en el Atlántico sur.

Desde entonces se desplegó un amplio operativo de búsqueda para tratar de rescatar a los 44 tripulantes, con buques, aeronaves, recursos técnicos y humanos de Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Noruega, Perú, Reino Unido, Rusia y Uruguay, además de Argentina.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, exigió una “investigación seria” de lo que ocurrió con el submarino, una embarcación TR-1700 fabricada en Alemania que se incorporó a la ARA en 1985.

El navío es de propulsión diésel eléctrica convencional con sistema esnórquel, concebido para ataques contra fuerzas de superficie, submarinos, tráfico mercante y operaciones de minado.