Bogotá, Colombia

El gobierno de Colombia tiene una “inmensa preocupación” por el aumento de los cultivos de coca registrado desde 2014, y por eso ha lanzado nuevos planes de sustitución y erradicación, dijo este martes el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

Antes de reunirse con responsables antinarcóticos de Estados Unidos, de visita esta semana en Bogotá, Villegas dijo que el gobierno tiene “una inmensa preocupación por el aumento de las hectáreas (sembradas de coca) que se ha producido” en 2014, 2015 y 2016.

“Por esa preocupación es que desde el año pasado se ha formulado un nuevo plan para luchar contra esos cultivos ilícitos de una manera masiva a través de la sustitución y ya hoy tenemos 48.000, 45.000 hectáreas cubiertas por planes de sustitución; y tenemos la meta de 50.000 hectáreas para erradicación forzosa de los cultivos más grandes” y donde ha sido rechazado el cambio por otros productos, explicó.

“Con esa meta de entre 90 mil y 100 mil hectáreas este año esperamos nuevamente que el número de hectáreas cultivadas descienda”, añadió.

Colombia es el principal cultivador mundial de hoja de coca, materia prima de la cocaína, con 96.000 hectáreas de sembradíos, y también el mayor productor de esa droga con 646 toneladas en 2015, según la ONU.

Naciones Unidas aún no emite su informe de 2016, pero solo entre 2013 y 2015 reportó que se duplicó el área sembrada de cocales.

Villegas se reunió este martes para tratar este asunto con una delegación de Estados Unidos presidida por el subsecretario de Estado para Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, William Brownfield.

El ministro afirmó que el objetivo del encuentro era “discutir” las “nuevas ayudas” para Colombia y dónde se van a poner los énfasis en la lucha contra los cultivos ilícitos.

 – Buscar “equilibrio” –

“La historia sugiere que para tener éxito hay que tener un tipo de equilibrio” entre la erradicación forzosa y el desarrollo alternativo, dijo Brownfield a medios en la residencia del embajador estadounidense en Bogotá.

El funcionario aseguró que es “un poquito preocupante” el aumento de los cultivos en el país, pero aseguró que por ello no existe una crisis bilateral. “En este momento es más conversación y menos amenaza”, agregó.

Además, sostuvo que su gobierno respeta la decisión soberana de Colombia de suspender desde 2015 la aspersión aérea con glifosato por problemas de salud y ambientales. “Ni siquiera es un elemento de diálogo bilateral”, señaló.

“Sin duda alguna tendremos un buen diálogo, un diálogo positivo, sobre erradicación y la necesidad de más erradicación para controlar el crecimiento de las cifras de cultivo de coca”, añadió.

Ambos países han tenido una estrecha colaboración antinarcóticos, en el marco de la cual Washington ha aportado miles de millones de dólares durante muchos años para el llamado Plan Colombia.

El ministro Villegas dijo más temprano también que el gobierno observa con inquietud cifras divulgadas recientemente de nuevos consumidores de cocaína en Estados Unidos, al tiempo que aumentan los cultivos de coca en Colombia.

“Lo que hay que hacer es una coordinación para que allá haya éxito en la lucha contra el consumo y acá haya éxito en la lucha contra la oferta”, apuntó.

Brownfield, por su parte, reconoció que en su país ha aumentado el consumo de heroína y de opiáceos, pero que el de cocaína es “bastante limitado”.

“No digo que el consumo de cocaína es irrelevante, históricamente hay una relación entre la producción de cocaína en Colombia y el consumo de cocaína en los Estados Unidos”, aseveró, aunque detalló que los mayores incrementos se presentan en Europa y en Sudamérica.

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