tensión India Pakistán
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Nueva Delhi, India.

Las Fuerzas Armadas de la India y Pakistán aseguraron hoy estar en alerta y preparadas para responder a cualquier provocación, a pesar de que Islamabad anunció como “gesto de paz” la liberación de un piloto indio que había sido capturado.

Después de que desde el martes ambas potencias nucleares reclamasen haber bombardeado territorio del otro y derribado cazas en un combate aéreo, la escalada de tensión pasó hoy del plano militar al verbal.

Tanto las Fuerzas Armadas indias como las paquistaníes afirmaron estar preparadas ante cualquier posible agresión de su eterno enemigo, con el que han librado desde la partición del subcontinente indio en 1947 tres guerras y varios conflictos menores.

El Ejército paquistaní dijo en un comunicado estar “en alerta máxima (…) para frustrar cualquier agresión india”.

Además, como es habitual, acusó a la India de violar el alto el fuego en al menos tres puntos de la LoC (la frontera de facto en Cachemira) -Nueva Delhi repitió también esas acusaciones- y de causar la muerte de cuatro civiles y heridas a otros dos.

Las Fuerzas Armadas indias, con el mismo guión, prefirieron hacer su anuncio en Nueva Delhi a lo grande: en los jardines del Ministerio de Defensa ante un enjambre de periodistas y cámaras y con el telón de fondo del Palacio Presidencial.

“Quiero asegurar a la nación que estamos completamente preparados y en un alto nivel de presteza para responder a cualquier provocación de Pakistán”, dijo el general mayor Surendra Singh Mahal del Ejército indio ante un bombardeo de flashes.

Los altos mandos de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire vinieron a corroborar con más detalles la versión oficial repetida hasta ahora por la India.

Recordaron que fue el grupo terrorista Jaish-e-Mohammed (JeM), con base en Pakistán, el que reivindicó el pasado 14 de febrero el atentado en la Cachemira india en el que murieron 42 policías, el peor en la región en treinta años, y cómo eligieron responder de manera contundente el martes bombardeando uno de sus campamentos en territorio paquistaní, lo que desencadenó la actual crisis.

Pakistán, a pesar de que dijo que la acción india no produjo daños ni bajas, reaccionó a la violación de su espacio aéreo atacando objetivos “no militares” indios sin más pretensiones, dijo, que mostrar su músculo armamentístico.

Pero para la India eso no era más que pura propaganda, y hoy aseguró que el objetivo de los cazas paquistaníes eran dos centros de mando, algunos sistemas defensivos y un inmueble, y aclaró que la respuesta india evitó los ataques, aunque reconoció la pérdida de uno de sus aparatos en el combate y la captura de un piloto.

El tono bélico indio tampoco se rebajó ante el anuncio dos horas antes del primer ministro paquistaní, Imran Khan, de que como “gesto de paz” mañana viernes liberarían al piloto indio capturado.

“El piloto indio está bajo nuestra custodia, le liberaremos mañana como gesto de paz”, sentenció el dirigente paquistaní durante una sesión parlamentaria televisada en directo.

Sin embargo, en la rueda de prensa en la capital india, el vicemariscal R.G.K. Kapur, de las Fuerzas Aéreas indias, se limitó a decir que aunque “feliz” por la noticia, “sólo” consideraban la liberación “un gesto en consonancia con la Convención de Ginebra”.

Mientras, la comunidad internacional se apresuraba a lanzar mensajes de concordia para rebajar la tensión entre las dos potencias nucleares.

“Tanto la India como Pakistán son amigos de China, urgimos a ambas partes a que se moderen y resuelvan sus problemas a través del diálogo”, aseguró hoy el Ministerio de Defensa chino, mientras el Gobierno iraní, que mantiene estrechas relaciones con los dos países, se ofreció a mediar en el conflicto.

Tampoco faltó el mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, tras su reunión en Hanói con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

“Hemos recibido algunas noticias razonablemente decentes. Creo que con suerte eso se va a terminar”, concluyó Trump. EFE