Fotografía: Rodrigo Pardo - EFE
Tegucigalpa, Honduras.

Autoridades hondureñas y mexicanas articulan esfuerzos para dar seguimiento y velar por la protección de los derechos humanos de los migrantes hondureños que transitan por México en una caravana que busca llegar a Estados Unidos, informó hoy una fuente oficial.

El embajador de Honduras en México, Alden Rivera, y la directora de Protección al Hondureño Migrante, Liza Medrano, están en Hidalgo, donde se estableció un centro de operaciones para trabajar de forma articulada con el Gobierno de México, indicó la Casa Presidencial del país centroamericano.

La Embajada de Honduras en México trabaja de manera conjunta con el Instituto Nacional de Migración mexicano para “certificar la nacionalidad de los migrantes centroamericanos que crucen la frontera y se identifiquen como hondureños, añadió.

El Gobierno hondureño proporciona información y asistencia a los migrantes centroamericanos que se encuentran en un albergue temporal que México instaló en Hidalgo, señaló la Casa Presidencial en un comunicado.

En el albergue las autoridades recopilan información de cada uno de los migrantes, con el fin de otorgarles una visa de carácter humanitario que les permita circular libremente por territorio mexicano, señaló el diplomático hondureño.

Las autoridades han advertido a los migrantes sobre “los peligros” que enfrentan en la ruta migratoria, en la que pueden ser víctimas de bandas criminales que se dedican a la trata de personas, explotación sexual, tráfico de órganos y crimen organizado, agregó.

El embajador hondureño indicó que el Gobierno de su país ha puesto a disposición el plan Retorno Seguro a los nacionales que deseen retornar a Honduras de manera voluntaria.

Un equipo de la Comisión Permanente de Contingencia, la Secretaría de Derechos Humanos, el Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha desplazado a Guatemala y México para asistir a los migrantes de la caravana.

Al menos 400 hondureños comenzaron este domingo otra caravana con la idea de cruzar Guatemala y llegar a Estados Unidos, una semana después de que otro grupo de más de 2 mil nacionales salió del país y muchos de ellos están a la espera de entrar de forma regular a México, según medios locales.