homicidios dolosos México
Fotografía: EFE
Ciudad de México, México.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, informó hoy lunes que se logró un “punto de inflexión en la tendencia de crecimiento de los delitos dolosos”.

El funcionario indicó en una rueda de prensa que la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador recibió el gobierno en medio de una “crisis de inseguridad crónica que marcó sexenios e incluso décadas”.

Citando cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Durazo dijo que en el 2018 México registró 33 millones de delitos y casi 25 millones de víctimas, con una cifra negra, es decir los incidentes que no se reportan a las autoridades, del 93,2%.

No obstante, el funcionario dijo que la situación de violencia se ha moderado de forma marginal, gracias a la puesta en marcha a finales del año pasado del Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024.

“Lo más importante es que nuestro proyecto de seguridad pública parte de una idea motriz: la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia”, dijo Durazo, acompañado por el mandatario mexicano y otras autoridades en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.

“En la medición del primer trimestre hay un ligerísimo quiebre, nada absolutamente que presumir, pero nosotros nos planteamos desde el inicio del gobierno que en el primer año lograríamos un punto de inflexión en los primeros indicadores, los principales indicadores de la seguridad”, remarcó.

Por ejemplo, explicó, la tendencia del homicidio doloso se estabilizó, si se comparan las tasas de crecimiento promedio mensual del 2,8% en el 2016, del 1,9% de 2017 y del 0,8% del 2018, con el 0,4% visto entre diciembre de 2018 y agosto de 2019.

La ciudad con mayor registro de ese delito es Tijuana, con 1,430 episodios entre diciembre de 2018 y agosto pasado, seguida por Ciudad Juárez con 678 y Monterrey con 189.

López Obrador dijo que la seguridad es un asunto de preocupación de la población, por lo que su gobierno está tomando las acciones pertinentes para mejorar el Estado de derecho.

“No descansamos en atender este asunto que tanto preocupa a los mexicanos, el de poder garantizar la paz y la tranquilidad, y lo estamos haciendo también de manera profesional”, dijo.

“Es una estrategia nueva, en donde lo fundamental es mejorar las condiciones de vida, de trabajo de nuestro pueblo”, agregó.

En lugar de combatir la violencia con el uso de la fuerza pública, la administración de López Obrador se ha propuesto establecer programas sociales que den apoyo a la población más necesitada como una vía para alcanzar la paz social.