Vox España
Fotografía: AFP
Madrid, España.

El gobierno español ordenó el viernes a las autoridades de la región de Murcia (sureste) anular el derecho concedido a los padres de retirar a sus hijos de ciertas clases, en particular de educación sexual, una medida que se tomó bajo el impulso de la extrema derecha de Vox.

La medida “vulnera el derecho fundamental a ser educado”, explicó la ministra de Educación, Isabel Celaá, tras el consejo de ministros celebrado por el nuevo gobierno de coalición entre socialistas y la izquierda radical de Podemos.

“No podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres”, sostuvo Celaá.

Si el ejecutivo conservador de Murcia no obedece, el gobierno central recurrirá a la justicia, advirtió la ministra.

La región decidió obligar a los colegios a informar a los padres de todas las actividades o talleres realizados durante las horas lectivas, incluidos algunos sobre educación sexual o sensibilización contra la homofobia.

Pero sobre todo, les ha concedido el derecho a negarse a que sus hijos participen en determinadas actividades.

La medida fue exigida por Vox a cambio de su apoyo al presupuesto del gobierno regional, dirigido por el Partido Popular y Ciudadanos, que necesitan el apoyo de la extrema derecha para alcanzar la mayoría absoluta en el parlamento regional.

Vox se convirtió en las elecciones legislativas de noviembre en la tercera fuerza política en España, y en el caso de la educación critica con virulencia la participación de personal exterior, como por ejemplo miembros de asociaciones LGBT.

La ministra de Educación afirmó que estas actividades complementarias “son currículo básico”, aprobado por un consejo escolar del que participan las familias.

Según ella, si la participación en esos cursos y talleres se volviera opcional, se podrían ver “absurdos” como que “un grupo [de padres] anti-vacuna no quisiera que los niños fueran educados en la importancia terapéutica que puedan tener unas vacunas”.

“O grupos que pensaran que las mujeres o las niñas, por serlo, no tienen el mismo derecho a la educación que los hombres o que los chicos”, agregó.

Y es que “los hijos e hijas de padres y madres homófobas tienen el mismo derecho que cualquier niño o niña a ser educados en el respeto y la promoción de los derechos humanos”, apuntó a su lado la ministra de Igualdad, Irene Montero, de Podemos.

En la cadena Telecinco, uno de los dirigentes de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, sostuvo que por el contrario se trata de “dar a los padres libertad para elegir qué quieren hacer con sus hijos”.

“Los padres que no quieren que adoctrinen a sus hijos podrán desautorizarlo”, declaró.