BBVA
Fotografía: Expansión
Madrid, España.

El exnúmero dos del BBVA y otros directivos pasados y presentes del segundo banco español fueron imputados en un caso de presuntas escuchas ilegales que implica a un controvertido expolicía, supo este miércoles la AFP de fuente judicial.

Estas nueve personas están investigadas por un presunto delito de “cohecho activo y revelación de secretos”, indicó un portavoz de la Audiencia Nacional, un alto tribunal de Madrid encargado de grandes asuntos económicos.

Están citados el jueves y el viernes ante el juez, precisó este portavoz.

Entre ellas figura Ángel Cano, número dos de la entidad entre 2009 y 2015, así como el antiguo responsable de riesgos del banco, su exdirector financiero y su exdirector contable. Los tres últimos todavía ostentan altos cargos dentro del BBVA.

“La investigación judicial avanza y así tiene que ser”, se limitó de señalar el banco en reacción a estas imputaciones.

El BBVA admitió en enero haber recurrido a los servicios del grupo Cenyt, del polémico excomisario José Manuel Villarejo, un oscuro personaje inmerso en numerosos escándalos que sacudieron las altas esferas del país, salpicando incluso a la familia real.

Durante años, el expolicía, encarcelado desde noviembre de 2017, grabó a escondidas sus conversaciones con dirigentes políticos, autoridades judiciales y empresarios y está acusado de utilizarlas para chantajearlos.

En total habría acumulado lo equivalente a “tres meses de emisiones de radio ininterrumpidas”, desveló en octubre de 2018 la ministra de Justicia Dolores Delgado, afectada ella misma por una de estas grabaciones.

Según la prensa española, BBVA habría contratado al policía en 2004 y habría tenido acceso a miles de escuchas telefónicas a periodistas y dirigentes políticos y económicos para tratar de impedir que el grupo inmobiliario Sacyr entrara en su capital.

En enero, el banco, que abrió una investigación interna sobre el caso, aseguró que “no se ha encontrado ninguna documentación que refleje el seguimiento e intervención de comunicaciones privadas” en sus primeras indagaciones.

Pero el escándalo obligó a Francisco González -su presidente entre 2000 y 2018 después de haber dirigido desde 1996 el Argentaria, cuya fusión con el Banco Bilbao Vizcaya dio lugar al BBVA-, a dimitir a principios de 2019 de todos sus cargos, incluidos los honoríficos.