Fotografía: Medios
Washington, Estados Unidos.

Estados Unidos elevó este viernes a 24 el número de funcionarios de su embajada en Cuba que experimentaron problemas de salud por misteriosos “ataques” en La Habana, aunque aclaró que no se trata de nuevos episodios.

Con base en la evaluación continuada del personal del gobierno de Estados Unidos, podemos confirmar que 24 personas han experimentado efectos en su salud por estos ataques“, expresó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Esta actualización en el número de personas afectadas “no refleja nuevos ataques. Como hemos notado antes, el más reciente ataque confirmado por médicos ocurrió hacia fines de agosto“, expresó la portavoz.

Por ello, añadió, “no podemos descartar nuevos casos adicionales” ya que los médicos siguen evaluando al personal de la embajada.

El gobierno estadounidense no responsabiliza directamente a Cuba por lo que definió como “ataques específicos” contra su personal diplomático.

Sin embargo, Estados Unidos considera que Cuba es responsable por garantizar la seguridad de todos los diplomáticos extranjeros en su territorio.

Los dos gobiernos mantienen abiertas investigaciones sobre lo ocurrido y hasta ahora el origen y las características de los “ataques” se mantienen en el misterio.

El canciller cubano Bruno Rodríguez sostuvo el 3 de octubre que las investigaciones realizadas en su país hasta ahora no han permitido reunir evidencias siquiera de que tales ataques hayan ocurrido.

De acuerdo con el Departamento de Estado, los ataques habrían comenzado a fines de noviembre de 2016.

La Asociación Estadounidense del Servicio Exterior apuntó que entre los síntomas reportados se incluye “daño traumático cerebral leve y pérdida de la audición, además de síntomas como desequilibrio, fuertes dolores de cabeza, dificultades cognitivas e inflamación cerebral“.

Como respuesta a esta situación, Estados Unidos ordenó este mes la expulsión de 15 diplomáticos cubanos en Washington.

Días antes había anunciado la reducción a la mitad del personal de su embajada en La Habana, además de suspender la emisión de visas y emitir un alerta con recomendaciones a que los ciudadanos estadounidenses eviten viajar a Cuba.

Estos raros “ataques” motivaron la mayor crisis entre la isla y Estados Unidos desde que ambos países restablecieran sus lazos diplomáticos en 2015, después de medio siglo de ruptura y desconfianza.

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here