esposa de Carlos Ghosn
Fotografía: Kazuhiro Nogi - AFP
París, Francia.

La esposa del expresidente de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, partió de Japón tras el nuevo arresto de su marido porque se sintió “en peligro”, aseguró al periódico francés Le Journal du Dimanche, evitando así ser interrogada por la justicia nipona.

Los fiscales japoneses querían interrogar a Carole Ghosn, según varios medios japoneses, entre ellos la agencia de prensa Kyodo que afirmó que los montos que supuestamente desvió el exdirectivo de Renault-Nissan podrían haber pasado por una empresa dirigida por la mujer.

Ghosn fue detenido nuevamente el jueves en Tokio por nuevas sospechas de malversación financiera, un mes después de haber sido liberado bajo fianza.

Carole Ghosn, que estaba presente cuando fue arrestado, dijo que regresó a Francia a pesar de que su pasaporte libanés fue confiscado por la policía japonesa. La mujer dijo haber utilizado su otro pasaporte, estadounidense.

“El embajador de Francia me acompañó al aeropuerto, no me dejó sola hasta el avión”, contó. “Hasta el último segundo no sabía si me dejarían despegar”.

La mujer dijo también que se negó a “firmar un mandato en japonés” durante el arresto de su marido. “Quisieron luego llevarme con ellos. Mi abogado me aconsejó que me negara”, agregó Carole Ghosn.

Carole Ghosn declaró al diario que su marido grabó un mensaje para “designar los responsables de lo que le sucede” y que será difundido “pronto”.

Ghosn, que pasó 108 días en la cárcel, había anunciado la víspera que planeaba dar una rueda de prensa el 11 de abril para “decir la verdad sobre lo que está pasando”.

“Cuando entendió que sería detenido [de nuevo], grabó una entrevista por Skype para TF1 y LCI”, dos canales de televisión franceses del mismo grupo, explicó Carole Ghosn.

El sábado, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, dijo haber pedido a su homólogo japonés que se garanticen el derecho de protección consular y la presunción de inocencia del expresidente de Renault-Nissan.