Fotografía: EFE
Ciudad de México, México.

La emblemática plaza del Zócalo de la Ciudad de México, una de las más grandes de América Latina, presenta desde este jueves una inusual imagen vacía de personas y con la imponente bandera de México ondeando solitaria.

Esta excepcional imagen de uno de los escenarios principales del centro histórico es consecuencia del endurecimiento de las medidas por parte del Gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador para evitar la propagación del coronavirus, que en el país registra mil 378 casos y 37 fallecidos.

El pasado miércoles empezaron a cerrar muchas de las tiendas de la ciudad ante las peticiones de las autoridades de quedarse en casa y no abrir los locales no relacionados con actividades esenciales.

Pese a ello, muchos establecimientos abrieron sus puertas ante la ausencia de amenaza de sanciones.

Sin embargo, ese mismo miércoles por la tarde la alcaldesa reveló que los comercios no esenciales que sigan abiertos una vez publicada la norma recibirán primero “un apercibimiento”. Y posteriormente, si no cesan sus actividades, serán multadas.

En un recorrido de Efe por el centro, este endurecimiento del discurso habría surtido efecto y hoy se veía mucho más solitario el centro histórico, que estaba vallado en varias partes, entre estas el zócalo y la céntrica avenida Francisco I. Madero.

Asimismo, cuerpos policiales repartidos por el centro de la ciudad se encargan de avisar a los comerciantes de las medidas, además de controlar, como se pudo ver también en el Zócalo, también llamada plaza de la Constitución.

Además de Madero y la explanada de la plaza de la Constitución, los edificios del Gobierno que se encuentran alrededor de la plaza también cuentan con precintos policiales para que los transeúntes no se acerquen a los accesos.

LA CIUDAD DORMIDA

Saúl Salazar, un estudiante del Estado de México que se encontraba este jueves en el Zócalo, explicó a Efe que cuando llegó al centro después de días sin salir debido a que sus clases se encuentran canceladas, tuvo una sensación extraña, como si esta ciudad de unos nueve millones de habitantes estuviese “dormida”.

Sin embargo, Carlos es uno de los muchos que consideran que la situación no es tan grave como se plantea: “No se ha visto nada de COVID en México. En otros países sí, pero a lo mejor es estrategia de los gobernantes del mundo”, opinó.

Para Beatriz Luna, transeúnte empleada de Telmex, uno de los mayores peligros es la poca información que tiene la gente acerca de la pandemia mundial del coronavirus.

“Concienciar es muy complicado porque somos mucha gente y el nivel de cultura no es bueno… Incluso mucha gente dice que esto no existe, pero esto es serio. Está siendo más lento, no nos hemos infectado tanto como en otros países porque yo creo que nuestro clima y nuestra genética ayudan”, opinó Beatriz.

El pasado lunes, el Consejo General de Salubridad, la máxima autoridad sanitaria de México, decidió extender hasta el 30 de abril la suspensión de las actividades públicas, privadas y sociales no esenciales para mitigar la expansión del coronavirus.