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Fotografía: AFP
Nueva York, EEUU.

Las autoridades estadounidenses detuvieron a tres hombres por un presunto fraude con criptomonedas con el que obtuvieron 722 millones de dólares de inversores, informó este lunes el Departamento de Justicia.

“El escrito de acusación describe el uso complejo del universo de las criptomonedas por los acusados para engañar a inversores poco desconfiados”, indicó el fiscal general de Nueva Jersey, Craig Carpenito, en un comunicado.

Los investigadores detallaron el fraude como un “esquema de Ponzi de alta tecnología”, perpetrado por el “BitClub Network”, que tomaba el dinero de inversores y los recompensaba por reclutar nuevos participantes en un sistema piramidal.

Entre abril de 2014 y diciembre de 2019, el grupo atrajo a inversores sin sospechas, utilizando ganancias fraudulentas que supuestamente provienen del grupo de mineros de la red, según el comunicado.

El fraude fue orquestado desde Passaic, Nueva Jersey, y constituyó un “esquema fraudulento mundial”, de acuerdo con la acusación de Carpenito.

En mensajes con sus cómplices, el acusado Matthew Brent Goettsche se refirió a los inversores como “tontos” y dijo que estaba “construyendo todo el modelo sobre las espaldas de los idiotas”, mientras ordenaba a otros que manipularan las cifras, dijo el Departamento de Justicia.

Las autoridades de justicia acusaron a Goettsche y Jobadiah Sinclair Weeks, ambos de Colorado, por cargos de conspiración para cometer fraude cibernético.

Los inculpados “están acusados de desplegar tácticas elaboradas para atraer a miles de víctimas con promesas de grandes ganancias sobre sus inversiones en un grupo de minería de bitcoins”, dijo Paul Delacourt, director asistente de la oficina del FBI en Los Ángeles.

“Los acusados supuestamente ganaron cientos de millones de dólares al continuar reclutando nuevos inversores durante varios años mientras gastaban el dinero de las víctimas generosamente, señaló.

Los dos hombres también son acusados de ofrecer y vender valores no registrados, junto con el tercer acusado, Joseph Frank Abel, de California.

Los funcionarios del Departamento de Justicia dijeron que otros dos acusados seguían en libertad y evitaron revelar sus identidades.