hábitats silvestres
Fotografía: UdeG
Guadalajara, Jalisco. 

Mientras los seres humanos invadan y saqueen los hábitats silvestres, y ciertas culturas se alimenten con los animales que viven en éstas, habrá una amenaza de que nuevos virus como el COVID-19 generen enfermedades en humanos, afirmó la doctora Valentina Davydova Velitskaya, profesora investigadora del Departamento de Ciencias Ambientales, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.

“La OMS afirma que mientras exista el uso de animales silvestres en alimentos de diferentes países estamos expuestos a asimilar cualquier tipo de virus que puede entrar a nuestro cuerpo y adaptarse, como hizo el coronavirus de murciélago. Este peligro existe, es un peligro latente”, declaró en conferencia de prensa para dar a conocer el I Foro Social Universitario de Contaminación y Toxicología Ambiental.

Recalcó que, de acuerdo con ambientalistas, este tipo de invasión de los virus raros es provocado por la destrucción de los hábitats de animales silvestres.

“Estamos tumbando las barreras que antes dividieron el hábitat silvestre y humano y, por lo tanto, estos virus entran en nuestro mundo y se adaptan a nosotros; es decir, la destrucción del medio ambiente, el cambio climático y las nuevas condiciones de temperatura y humedad pueden ser responsables de las nuevas olas de epidemias que podemos enfrentar”, resaltó.

Davydova Velitskaya dijo que muchos ambientalistas han expresado que el aislamiento que han impuesto los gobiernos para la contención del COVID-19 ayudará al medio ambiente y evitará la presión ambiental que los humanos ejercen contra la naturaleza, pero precisó que en otros aspectos esta afirmación no es tan cierta.

La BBC de Londres analizó que los esfuerzos por revertir los efectos de la pandemia han generado la mayor caída de la emisión de bióxido de carbono en el último siglo, más que cualquier otra recesión o emergencia sanitaria; sin embargo, este evento es a corto plazo, pues muchos países han comenzado a reactivarse, reanudando el uso de energéticos fósiles (carbón y petróleo).

“El COVID-19 no puede sustituir a las acciones climáticas; además, es un costo muy alto por las muertes en todo el mundo, que son invaluables. Los especialistas de la ONU hablan de que la pandemia nos debe abrir los ojos y demostrar que el único responsable en este cambio climático y el calentamiento global es el hombre, por lo tanto, nos toca resolver este problema hasta el final”, afirmó.

En contraparte, países como China han priorizado a las empresas que usan combustibles fósiles para reactivar la economía de manera más rápida, una decisión que también podría tomar Estados Unidos de América, añadió.

“La reactivación de la economía con las medidas verdes o sustentables es más costoso, porque el uso de energía renovable, el uso de celdas solares o las instalaciones de generadores de energía eólica requieren de tecnologías muy sofisticadas y una gran inversión inicial, pero a largo plazo sale más barato, porque se disminuirá la incidencia de fenómenos meteorológicos atípicos”, subrayó Davydova Velitskaya.

Ajustar a las nuevas necesidades

Tras la aparición y permanencia del COVID-19, las personas deberán de adaptarse a nuevos ritmos de vida, higiene, traslados y formas de recreación, además de que hay una mayor demanda de los recursos como agua y energía eléctrica desde los hogares, advirtió la doctora Martha Georgina Orozco Medina, Directora del Instituto de Medio Ambiente y Comunidades Humanas del CUCBA.

Además, aunque el confinamiento disminuyó el ruido de coches o industrias, también ha traído problemas como una mayor exposición a ruido de mascotas y por el volumen en el uso de audífonos, gritos y ruido, o música estridente de los vecinos.

Esta exposición a nuevos ruidos trae efectos físicos y psicológicos entre las personas, por lo que imponen el reto de que la gente tenga espacios con niveles de ruido más saludables.

Orozco Medina dio a conocer la realización del I Foro Social Universitario de Contaminación y Toxicología Ambiental, organizado por el CUCBA, cuyo objetivo es tener un espacio de comunicación entre universitarios en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra este 5 de junio.

Las actividades tendrán lugar desde este jueves hasta mañana viernes mediante videoconferencias, cápsulas informativas y científicas en la página de Facebook del foro.

Redacción: UdeG / Mariana González-Márquez