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Fotografía: EFE
Madrid, España.

El descontento social de una clase media que representa el 45% de la sociedad latinoamericana y que vive justo por encima del umbral de la pobreza unido a la ausencia de reformas en las instituciones y en la economía lastran el PIB de América Latina, al que acecha el riesgo de recesión en México.

Expertos de la OCDE y del mundo empresarial han coincidido este jueves en la XX edición del Foro Latibex, el mercado de valores latinoamericanos en euros, en que el crecimiento de Latinoamérica se ha ralentizado como consecuencia del bajo PIB que muestra México y Brasil, las dos locomotoras de la región que suponen el 40% del PIB total.

Atrás quedaron los ritmos de crecimiento del 5% o 6% en la economía brasileña, que todo apunta a que aumentará alrededor del 2% en 2020 y del 3% en 2021, frente al estancamiento que mostrará México y que según el consejero delegado de la empresa de análisis financiero Signum Research, Héctor Romero, ya ha entrado en recesión.

México está en recesión. Hay que esperar a que salgan las cifras oficiales pero estamos en recesión”, ha indicado durante el debate sobre el futuro de América Latina y su visión macroeconómica.

En su opinión, el país vive una “tormenta perfecta” ya que se ve contagiada por el descontento social en Chile y por las políticas “populistas” del nuevo Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que -afirma- debería fomentar el entendimiento entre los gobiernos locales y el sector privado para atraer inversiones.

Por su parte, la economista jefe de la entidad financiera Banorte, Delia Paredes, ha destacado que “normalmente cuando entra una nueva administración siempre hay incertidumbres en los sectores económicos”.

Ha incidido en que este año los problemas con los suministros de hidrocarburos y algunas huelgas han restado crecimiento al PIB mexicano, que será nulo a finales de año y que estima en el entorno del 1% a largo plazo.

Las protestas sociales en Chile también han sorprendido, una vez que este país se erigía como “caso de éxito”, añade el director adjunto del servicio de Estudios del Banco Santander, Antonio Carmona, que considera que ya en 2006 y 2011 había un sustrato de descontento que ha resurgido ante el malestar de los ciudadanos que ven “que no participan de las mejoras” y que la Educación, la Sanidad o el transporte sigue siendo caro.

“Hay percepción de un trato desigual y de que no hay una lucha suficiente contra el fraude fiscal”, incide al tiempo que Vázquez recuerda que el 40 % de la población latinoamericana gana entre 5,5 y 13 dólares al día, tiene empleos informales y teme “volver a caer por debajo del umbral de la pobreza”.

A ello se suma la enorme desconfianza de los ciudadanos en las instituciones públicas y la transformación digital que hace que los jóvenes se acostumbren a patrones de comunicación rápidos o de consumo ágil.

En Chile se apuesta por una reforma constitucional mientras que en México la gran reforma pendiente es la de “atacar la corrupción” y fomentar el mercado interno -señala Paredes-.

El economista de la OCDE también aboga por capacitar a los jóvenes y conectar su educación con el mundo empresarial.

Brasil, ya ha comenzado con una reforma en el sistema de pensiones, y la mayoría de los expertos coincide en que el nuevo gobierno está consolidando las finanzas públicas, a la espera de que haya medidas en el ámbito fiscal.

En Argentina, hay elementos para el optimismo -afirma Cortina del Banco Santander- que ve en el yacimiento de petróleo de Vaca Muerta un elemento relevante para impulsar la economía con las exportaciones de petróleo, aunque avanza que el PIB caerá en 2020.

De momento, los bajos crecimientos de Latinoamérica no han repercutido en los mercados, concluye el profesor de área de entorno económico del IE Juan Carlos Martínez.

En este sentido, el consejero delegado de Santander España, Rami Aboukhair, ha dicho en este foro que la entidad financiera “no duda” de Latinoamérica, una región en la que cree y confía, y que pese a las incertidumbres, “será motor del crecimiento mundial”.

También el consejero delegado de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Javier Hernani, ha defendido que España es el “perfecto” puente inversor entre el mercado europeo y el latinoamericano, un punto de entrada a una región “llena de oportunidades” y no siempre de fácil acceso por parte de Europa.

El vicepresidente de la CEOE, Íñigo Fernández de Mesa, ha destacado que Latinoamérica es una región fundamental para España y la secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa en funciones, Ana de la Cueva, ha defendido que, pese a las dificultades, Latinoamérica tiene un gran atractivo para los inversores. i