Tokio, Japón.

Rusia tiene de nuevo problemas. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) abrió un nuevo procedimiento contra Moscú que puede acarrear nuevas sanciones a diez meses de los Juegos de Tokio 2020.

Tras un comité ejecutivo celebrado en Tokio, la AMA confirmó que abrió “un procedimiento formal de conformidad de la RUSADA (la agencia rusa antidopaje) el 17 de septiembre”.

En el punto de mira están las “incoherencias” constatadas en los datos de los controles que el antiguo laboratorio de Moscú transmitió a principios de año a la AMA, que sospecha que fueron manipulados.

La AMA ha dado tres semanas a Moscú para encontrar una justificación.

“La situación es grave”, reaccionó el presidente del Comité Olímpico Ruso Stanislas Pozdnyakov. “Nos arriesgamos a sanciones por razones que no tienen nada que ver con nosotros”, añadió el dirigente, que instó a los responsables a dar “respuestas convincentes”.

– La IAAF mantiene su suspensión –

La AMA investiga desde hace casi cinco años este sistema, cuyo fraude ya se estableció, principalmente en los dos informes del jurista canadiense Richard McLaren, lo que provocó la prohibición de la bandera y del himno en los Juegos de Invierno de Pyeongchang 2018, así como de todas las competiciones internacionales de atletismo desde noviembre de 2015, los Juegos de Rio incluidos.

Únicamente los deportistas calificados de “limpios” fueron admitidos bajo bandera neutral.

Horas después, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) decidió mantener la suspensión a Rusia, a cuatro días del inicio del Mundial de Doha. Su presidente Sebastian Coe explicó haber tomado la decisión en base a la recomendación de la Task Force, “probablemente la más fuerte” recibida nunca por la instancia.

“La decisión del consejo era la esperada”, reaccionó el presidente de la Federación Rusa de Atletismo (RUSAF) Dmitry Shlyakhtin, que consideró “mínimas” las posibilidades de que la IAAF cambiase de opinión tras las últimas decisiones de la AMA.

Los investigadores de la AMA consideran que los datos brutos de los controles antidopaje recuperados de los servidores rusos son una pieza clave del puzzle para permitir descubrir lo que pasaba realmente en el laboratorio, donde resultados de centenares de controles fueron blanqueados.

“Expertos han examinado (los datos) que hemos obtenido de los lanzadores de alertas y los que nos ha dado Rusia. Hemos remarcado varias incoherencias, y se han estudiado las diferencias, lo que lleva a una situación en la que se deben posar cuestiones”, explicó a la AFP el director general de la institución, Olivier Niggli, tras el comité ejecutivo celebrado en Tokio.

El ministro de Deportes ruso Pavel Kolobkov confirmó en un comunicado esas diferencias: “Expertos de los dos lados, ya en contacto, verán de qué se trata esta diferencia. Seguiremos ayudando por todos los medios posibles”.

– El TAS tendrá la última palabra –

Concretamente la AMA buscará determinar si Rusia ofreció datos erróneos para cubrir a deportistas de cualquier proceso disciplinar.

El escándalo de dopaje institucionalizado destapado en 2015 había llevado a la AMA a declarar a la RUSADA no conforme al código mundial antidopaje, una suspensión levantada en septiembre de 2018.

A pesar de las nuevas revelaciones antes de los Juegos de Rio 2016, el llamamiento de la AMA para prohibir la participación de Rusia en la cita olímpica no fue tomado en cuenta por el Comité Olímpico Internacional (COI), que dejó el poder en manos de cada federación. La única que optó por la prohibición fue la IAAF.

Ahora la AMA dispone de nuevos poderes que la pueden llevar a prohibir a un país participar en los Juegos. Esta sanción sería examinada y confirmada por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

Los Juegos de Tokio empiezan el 24 de julio y acaban el 9 de agosto de 2020. ¿Nuevas sanciones? “Es demasiado pronto”, señaló Niggli, confirmando que la última palabra la tendría el TAS.