río Santiago
Fotografía: Violeta Meléndez
Guadalajara, Jalisco.

Estar en movimiento y contar con un gran volumen de agua son herramientas suficientes para que un río como el Santiago se autodepure y oxigene, pero en su caso la carga de contaminación que recibe de manera permanente rebasa su capacidad para limpiarse. En ese sentido, la crisis climática es otro factor que le juega en contra al cauce más contaminado del país.

Un modelo hidrológico publicado en el Registro Único de Descargas del Gobierno estatal estimó que si las emisiones de gases efecto invernadero globales siguen al ritmo actual, en el 2050 el río Santiago tendría 20 % menos de su volumen actual lo que afectaría drásticamente su capacidad de autodepuración, un panorama que sería crítico si además no deja de recibir múltiples descargas nocivas.

Para que esto no suceda, el propio Registro enlista actividades necesarias para el saneamiento del río, como reforzar el monitoreo de calidad del agua, crear un inventario de fuentes contaminantes que incluya los giros industriales más nocivos y parar la totalidad de descargas de aguas negras que principalmente ingresan por el Área Metropolitana de Guadalajara.

Fotografía: Violeta Meléndez

Sin embargo, la científica Cindy McCulligh considera que hay dos factores importantes que no se están abordando, como empoderar e incluir a la ciudadanía en este proceso y reforzar la legislación.

“Yo creo que si se crean esos organismos más ciudadanizados es mucho más factible que algo perdure, no es una situación de ver cuánto se avanzó en este sexenio en la restauración como tal del río, pero si se sientan bases sólidas con una planeación plural, amplia, yo creo que es más factible que eso se siga defendiendo a futuro”, explicó la investigadora.

“Creo que tenemos que pensar en normas por giro industrial, controlar por la categoría de industria, podemos pensar en monitoreo continuo de efluentes que son cosas que se están trabajando en países como La India, no solo en Europa o países muy desarrollados, pero si hay una intención seria de controlar la la contaminación industrial se puede lograr”.

Para la especialista en el control de contaminación industrial, sí es posible encontrar un equilibrio entre el desarrollo económico y la salud ambiental, sin embargo, para lograrlo se requieren de normas específicas para que cada industria tenga criterios de cumplimiento apegados al tipo de residuos que genera, como Alemania que cuenta con 57 categorías, Estados Unidos con 60 o la India con 45, mientras en México solo hay una norma para regular a todos desde 1997.

CIDH medidas cautelares Río Santiago
Fotografía: Gustavo Alfonzo/UdeG / Archivo 

Y mientras esta desactualización se agudiza, las consecuencias las paga con su calidad de vida quienes más cerca se encuentran de las zonas contaminadas, donde incluso hay mujeres cuya leche materna está contaminada con metales pesados. Así lo recuerda el activista Enrique Lira.

“Poncitlán es donde más se concentra el mercurio, por eso las mamás lo tienen, imagínate que tú le des a tu bebé mercurio, arsénico, plomo, tungsteno y no tengas más que darle porque no hay allá mucho trabajo, estás matando a tu bebé queriéndole dar vida, ese es un grave drama humanitario que el mismo gobernador debe ver”.

“Si tuviera eso la esposa, la hija del gobernador en la sangre, en la leche materna, ¿no haría rápido algo para parar a las fábricas? Es lo que están sufriendo en Agua Caliente”, cuestionó el activista.

Violeta Meléndez

Violeta Meléndez

Reportera desde 2011 especializada en medio ambiente. Ha trabajado en medios impresos y digitales de Guadalajara en la cobertura de noticia diaria y realización de investigaciones, principalmente sobre irregularidades en el manejo de recursos naturales, desarrollos urbanos, cuentas públicas y más. También ejerce divulgación de la ciencia. Estudió Periodismo y cursa el último año de Biología, ambas licenciaturas por la Universidad de Guadalajara.
Violeta Meléndez