glifosato
Fotografía: Ina Fasbender - AFP
Maguncia, Alemania.

Cada vez más municipalidades y ciudades en Alemania prohíben el uso del pesticida glifosato en parcelas arrendadas y de uso agropecuario, reveló una reciente encuesta de dpa realizada en todo el país.

El uso del controvertido herbicida ya es tabú en la eliminación de malezas en parques y espacios verdes en muchas de las comunas alemanas.

Sin embargo, la Asociación Alemana de Agricultores ve con ojos críticos el hecho de que las ciudades no solo quieren prohibir su uso en nuevos contratos de arriendo sino también en los preexistentes y señalan que, después de todo, el glifosato está aún permitido.

La Asociación Alemana de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza, por su parte, insiste en que existen alternativas al así denominado “herbicida total”.

La Comisión de la Unión Europea prorrogó en noviembre de 2017 la permisión del herbicida por cinco años. No obstante, el glisofato sigue siendo muy cuestionado.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), catalogó el herbicida como probablemente cancerígeno para el ser humano en marzo de 2015, coincidiendo con el momento en el que en Europa se debía prolongar el permiso de uso.

Otras autoridades llegaron a la conclusión de que el glifosato no debe ser clasificado como dañino para la herencia genética.