Coronavirus pone en riesgo 200 mil empleos
Fotografía:. EFE/ Alonso Cupul
RomaItalia.

El comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, estimó este lunes que los países del bloque nunca estarán de acuerdo en mutualizar su deuda, pero que un compromiso con Alemania es crucial para lograr un plan creíble para enfrentar el coronavirus.

Una forma de financiar el enorme esfuerzo necesario para apuntalar la economía europea durante la crisis es “emitir bonos, pero no para mutualizar la deuda de manera genérica, lo que nunca se aceptará”, dijo a la radio italiana Capital.

Alemania y Países Bajos rechazaron el jueves el pedido de nueve países europeos, entre ellos Francia, Italia y España, de crear un “instrumento de deuda común emitida por una institución europea”, que se conoce como ‘coronabonos’.

La mutualización de deuda entre los 19 países de la Eurozona es una tradicional línea roja de Alemania, partidaria de la ortodoxia fiscal y que considera a los países del sur de Europa más laxos en materia de disciplina presupuestaria.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, insistió este lunes en que Italia no buscaba que su montaña de deuda se comparta con toda la Eurozona. “Nadie pide a Europa que se haga cargo de las deudas soberanas”, dijo al diario español El País.

“Es el momento de introducir una herramienta de deuda común europea que nos permita vencer lo antes posible esta guerra y relanzar la economía”, agregó el dirigente de la tercera economía europea y el país de la UE más afectado por el virus.

El comisario europeo de Economía advirtió, por su parte, que, sin una respuesta unificada a la crisis del coronavirus, “el proyecto europeo está en peligro”. Pero, sin Alemania, “no podemos encontrar un compromiso”, precisó.

El vocero de la Comisión Europea, Eric Mamer, subrayó no obstante en rueda de prensa las objeciones de algunos países a los ‘coronabonos’. “Estas limitaciones están ahí y no podemos simplemente desear que desaparezcan”, agregó.

Alemania sí vería con buenos ojos que los países más afectados acudieran al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la zona euro de unos 410 mil millones de euros, una opción que enfrenta objeciones de Italia.

Con el recuerdo de la gestión de la pasada crisis de la deuda en bloque, que llevó a Grecia, Irlanda, España, Portugal y Chipre a pedir rescates, Roma subraya que la actual crisis no es igual y que afecta al conjunto de países por igual.

El gobierno italiano teme así quedar señalado en los mercados si es el único o uno de los pocos países en acudir al MEDE y las eventuales condiciones de reformas a cambio de la ayuda.