Salud.
Los experimentos con ratones son exitosos y ya se empieza a probar en humanos, por lo que podría ser un auxiliar en casos de diabetes, osteoporosis y obesidad

Las agavinas son carbohidratos de reserva constituidos por polímeros de fructosa y la presencia de una sola molécula de glucosa, que se encuentran de manera natural en algunas plantas, siendo el agave azul uno de los más analizados y en el cual se ha encontrado este azúcar, el cual puede ofrecer diversos beneficios a la salud, comenta Mercedes Guadalupe López Pérez profesora investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.

 “Desde que descubrimos estas moléculas que son carbohidratos saludables y menciono carbohidratos saludables porque también hay mucha desinformación en cuanto a los carbohidratos, no, no, no, no consumas carbohidratos, no consumas azucares… el organismo necesita glucosa para funcionar, pero puntualizo que estos son carbohidratos saludables que no impactan en lo que es obesidad ni diabetes,  y que todo lo contrario en lo que hemos encontrado en varios experimentos que hemos hecho a través de dos décadas, son 20 años en que hemos establecido las estructuras donde hemos establecido en qué agave sí hay, en que agaves no hay y como son y luego hemos tratado de entender su impacto en salud pero todo esto lo hemos hecho en sistemas de ratones”.

La entrevistada explico que la inulina de agave sirve de alimento para las bacterias benéficas de la flora intestinal, las cuales a su vez protegen al ser humano de las infecciones.

 “Utilizando ratoncitos sanos nos dimos cuenta que se mejoraban de salud, pero el primer dato que nos impactó mucho, es que se producía en aquellos ratones que habían consumido estas agavinas, se producía más GLP-1 que es una incriotina, es una hormona que nos dice ‘ya no comas estas satisfecho’, entonces ese fue el primer dato que nos hizo a nosotros ponernos alerta y decir esto es muy bueno no. Si el consumir agavinas le pude decir al animalito’ ya no comas estas satisfecho’, quiere decir podría impactar en obesidad”.

López Pérez  explicó que las agavinas no son degradadas en la cavidad bucal por acción de microorganismos, tampoco sufren cambios en el estómago por las enzimas digestivas debido a que presentan una estructura molecular muy estable y compleja, por lo que éstas pasan a través del tracto gastrointestinal casi de forma intacta, alcanzando el intestino grueso en donde son fermentadas por las bacterias intestinales, promoviendo el crecimiento de bacterias benéficas.

 “En clínicos tenemos un camino largo por andar porque tenemos qué hacer ¿cíomo es el efecto de cantidad en personas obesas y qué tipo de obesidad tienen? Tenemos que hacer estudios en personas con osteoporosis y el nivel de osteoporosis y que tipo de micro biota tienen, aunque hemos avanzado, pero es apenas así como descubrir el punto más alto de un glacial, tenemos que ir hacia abajo para entender la bases de todos los problemas y de cómo prevenirlos”.

Aunque se tienen muchos avances en cuanto a las investigaciones realizadas y se ha descubierto sus propiedades con enfermedades como la obesidad, osteoporosis y diabetes aún continúan en la búsqueda de mejorarlo y que se puede convertir en un suplemento alimenticio e incluso en un medicamento natural.