Alcaldesa Bogotá
Fotografía: Juan Zarama EFE
Bogotá, Colombia.

Claudia López ha dedicado más de 15 de los 49 años de su vida a luchar contra la corrupción y con esa plataforma fue elegida este domingo como alcaldesa de Bogotá, cargo al que llega por primera vez por elección popular una mujer y además miembro de la comunidad LGBTI.

López fue elegida con poco más de un millón de votos como candidata de la Coalición Claudia Alcaldesa, formada por su partido Alianza Verde y el izquierdista Polo Democrático Alternativo, para gobernar una ciudad que había tenido alcaldesas encargadas, nombradas por el presidente, pero en la que nunca una mujer había ganado en las urnas.

Los pilares de su vida, según dice cada vez que le preguntan, son la senadora Angélica Lozano, su pareja desde hace varios años, y su madre, la profesora de escuela María del Carmen Hernández, a quien califica como una persona que le “cambió la vida” por el ejemplo que le dio al ser la primera mujer de su familia que logró acceder a la universidad.

 

SÓLIDA FORMACIÓN ACADÉMICA

 

Debido a las dificultades financieras familiares, López estudió Finanzas y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia gracias a un crédito del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex).

Luego hizo un diplomado en Gestión de Suelo Urbano en la Universidad Erasmo de Róterdam (Holanda), y cuenta con un máster en Administración Pública y Política Urbana de la Universidad de Columbia.

En junio pasado se graduó como doctora en Ciencia Política de la Universidad Northwestern de Chicago (EE.UU.), una situación por la que tuvo que interrumpir la campaña para viajar a Estados Unidos para recibir el diploma.

 

COQUETEOS CON LA POLÍTICA

 

López dio sus primeros pasos en la política en la década de los ochenta cuando participó del movimiento estudiantil de la “Séptima Papeleta”, con el que se impulsó la convocatoria de una Asamblea Constituyente que terminó en 1991 con la promulgación de una nueva Constitución colombiana.

En los años siguientes trabajó en la Consejería Presidencial para la Juventud y en la Contraloría Distrital de Bogotá.

Luego hizo parte de la primera alcaldía de Enrique Peñalosa, actual gobernante de Bogotá y a quien ahora hace oposición, como directora de Acción Comunal entre 1998 y 2000.

 

DE FRENTE CONTRA LA PARAPOLÍTICA

 

La hoy alcaldesa electa dio entonces un giro de tuerca y se metió de lleno a la investigación con pesquisas sobre los vínculos entre las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y políticos de todas las vertientes ideológicas.

Tan grave fue lo que averiguó que en 2006 sus denuncias fueron publicadas en la Revista Semana y se destapó el escándalo de la llamada “parapolítica”, que aún sigue vigente en Colombia y por la cual han sido condenados decenas de políticos.

Por sus denuncias fue amenazada de muerte y salió del país por unos meses en 2013, para regresar al año siguiente.

Sus investigaciones también salpicaron a otras figuras políticas, como el expresidente Ernesto Samper (1994-1998), que la demandó por injuria y calumnia por una columna publicada en 2006 en el diario El Tiempo, pero perdió el litigio.

 

SALTO AL SENADO

 

Pese a las amenazas, la entonces investigadora y columnista de prensa volvió decidida a meterse de lleno en la política y en las elecciones de 2014 fue elegida senadora por la Alianza Verde con 81.045 votos, la votación más alta de su movimiento.

En el Congreso, la voz de López retumbó tanto como sus denuncias contra los corruptos y desde entonces sus opositores la tachan de “grosera y gritona” porque no tiene pelos en la lengua para decir lo que piensa.

“Ese es el gran defecto que me encontraron. Yo no robo, yo gobierno bien, yo lidero, yo produzco resultados pero grito, ese es el gran defecto (…) Si fuera sumisa y callada me vería más bonita, pero resulta que contra la corrupción no nos podemos callar”, ha manifestado en reiteradas ocasiones.

Su periplo en la política continuó en las elecciones presidenciales del año pasado, en las que lideró la unión de la Alianza Verde con el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA) y el movimiento Compromiso Ciudadano.

Para esos comicios fue compañera de fórmula de Sergio Fajardo y en las votaciones quedaron en el tercer puesto por detrás del ganador, el actual presidente Iván Duque, y del senador Gustavo Petro.

 

BATALLA CONTRA LA CORRUPCIÓN

 

El fracaso de la fórmula presidencial le dio nuevos bríos para iniciar una nueva lucha y el año pasado lideró junto con Lozano la convocatoria de la consulta anticorrupción, que los colombianos votaron el 30 de agosto pero no superó los 12.1 millones de votos necesarios para que fuera vinculante.

Entre los temas que recogía la consulta figuraban la reducción del sueldo a los congresistas y funcionarios públicos que ganan más de 25 salarios mínimos legales vigentes y la posibilidad de que los corruptos tengan pena de cárcel, así como el prohibirles volver a contratar con el Estado.

Esa campaña le dio más visibilidad nacional y decidió lanzarse a la Alcaldía que ganó hoy y donde espera representar a “las niñas, los jóvenes, las mujeres y las familias, hechas a pulso como la mía”.