Lery Marlene Betancourt Pérez, de origen Uruguayo, ex vicepresidenta de ASULAC

Por Gabriela León

En México la tasa de suicidio ha aumentado un 50% en cinco años, posicionándolo como el segundo país con más muertes auto infligidas de Hispanoamérica, sólo por debajo de Brasil, según confirmó la miembro fundadora de la Asociación de Suicidología de Latinoamérica y el Caribe, Lery Marlene Betancourt Pérez, quien acaba de dejar el cargo como vicepresidenta de dicha asociación desde su fundación.

Asimismo aseveró que 46% de la tasa nacional de suicidio pertenece a personas menores de 29 años, y que son los hombres quienes encabezan dicha cifra, sobretodo en México, ya que a diferencia del promedio mundial, en el que se suicidan tres hombres por cada mujer, en el país 4.5 de los casos pertenece al género masculino.

Betancourt Pérez, dijo que ASULAC ya tiene indicadores de alerta media para la república donde se suicidan alrededor de 6 mil 500 persona al año, además cuentan con un índice de rango de edad:

“El mayor índice se da en mujeres de 15 a 19 años, y hombres de 20 a 24, es cuando más se suicidan, pero el rango hasta los 29 sí sigue siendo el más alto, sí es mayor la diferencia aquí (entre hombres y mujeres) y sí tiene que ver con una educación de género machista; las mujeres estamos educadas a pedir ayuda, a formar redes, a ir con el psicólogo, pero los hombres tienen una tendencia a callarse y reprimir sus sentimientos, y sacarlos por ejemplo, con el alcohol. Luego disminuye (el índice suicida) mucho en mujeres en edad reproductiva y vuelve a alzarse a los 40 o 45”.

Aunque estas cifras posicionan al suicidio como un tema de salud pública, Betancourt Pérez afirmó que no existen políticas públicas de prevención: durante seis legislaturas, tan sólo se han presentado 18 iniciativas sobre el tema, sin haber aprobado ninguna, se ha desplazado al acto que mata a 3 mil jóvenes al año en México:

“En México ha costado mucho (que se aprueben estrategias de prevención), créeme que a los expertos en el tema no nos interesa de qué color sea el partido, el asunto es que haya algo que obligue a los gobiernos a atender este problema, porque ¿por qué no llega esa enfermera o esa psicóloga comunitaria a tu casa, a decirte cómo detectar el suicidio? Porque no hay presupuesto para pagarle, porque no hay una estrategia nacional, y eso es lo que estamos buscando que se logre, porque si no, no vamos a poder llegar a las comunidades, no vamos a poder llegar a las familias, que son las primeras que pueden ayudar, porque al sector terciario de salud (que es donde está psiquiatría y psicología) llegan ya con un intento de suicidio o cuando lo detectaron ya muy sobre la mano, llegan los menos”.

De manera estatal, Jalisco se encuentra entre las entidades con más muertes por suicidio, aunque el hecho de que no existan cifras estadísticas poblacionales más actuales, complica la confirmación de riesgo dentro del país.

La también psicoanalista comentó que el suicidio es multifactorial, y que la depresión se debe tanto a la incapacidad de enfrentar problemas personales, así como las condiciones socioeconómicas y culturales, también existe un rango de impulsividad que afecta sobre todo a los niños y adolescentes, esta cifra se ha mantenido en un 4% a 5% a través de los años.

“Hablar de una única causa, una única razón: no. Más bien, se han hecho estudios y ahí se plantean algunas hipótesis, algunas conclusiones en base a la población que se ha estudiado. En el tema de los jóvenes, del adolescente en general existe mucho sobre el tema de impulsividad, ya de características normales, por su etapa evolutiva en la que están, pero eso sí ha aumentado muchísimo más en los tiempo actuales, que llegan hoy a esta etapa de la vida con muchas menos herramientas emocionales que se tenían antes, y los suicidios impulsivos no se pueden prevenir, no estuvo premeditado, no hubo ninguna señal antes”.