EEUU
Fotografía: Liu Jie - Xihua
Washigton, Estados Unidos.

Los demócratas y la administración Trump están cerca de un acuerdo que eleve el techo de la deuda de Estados Unidos para no incumplir el pago si el país no pudiera pedir préstamos, dijeron fuentes cercanas a las negociaciones.

Este “acuerdo casi final”, que tendría validez hasta finales de julio de 2021, también contempla un aumento del gasto público al elevar el techo presupuestario para la defensa y las inversiones nacionales, señaló una fuente.

Los republicanos y los demócratas discutieron durante semanas para llegar a un acuerdo y aumentaron los llamados para que la Cámara de Representantes lo apruebe antes del viernes, cuando empiezan sus seis semanas de vacaciones.

“Ambas partes estarán descontentas en algunos aspectos; es un compromiso real”, dijo una fuente.

La presidenta demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, y el secretario de Hacienda, Steve Mnuchin, llevan a cabo las conversaciones. El lunes todavía no se sabía si el presidente Trump aceptó o no.

Se espera que el acuerdo, que prevé una subida en el gasto y en los ahorros limitados, aumentará el déficit presupuestario anual a más de 1 billón de dólares en 2020 (779 mil millones de dólares en 2018)

“Con una deuda federal de más de 22 billones de dólares y en aumento, esto no es un juego”, tuiteó Mike Johnson, miembro del Comité de Estudio Republicano.

Este grupo conservador dijo que espera que el costo de cualquier acuerdo se compense por completo con los recortes presupuestarios, señalando que el gasto debe estar dentro de los límites fijados en una ley de 2011.

Mnuchin advirtió la semana pasada que los fondos del gobierno de Estados Unidos podrían estar vacíos a principios de septiembre, antes del regreso de los parlamentarios, por falta de acuerdo.

Las vacaciones de la Cámara, controladas por los demócratas, empiezan el viernes, pero el Senado, en manos de los republicanos, trabajará una semana más.

Varios funcionarios han advertido que si no aumenta el límite de la deuda, Estados Unidos puede incumplir sus pagos por primera vez.

El presupuesto del gobierno federal es tradicionalmente deficitario, por lo que Washington no tiene más remedio que pedir prestado para poder financiar sus operaciones como el pago de salarios, pensiones y otros gastos ya aprobados por el Congreso.