Sea Watch
Fotografía: Federico Scoppa - AFP
Roma, Italia.

La capitana alemana del barco de la organización de ayuda humanitaria Sea-Watch, Carola Rackete, defendió ante un juez la decisión de entrar en un puerto italiano sin permiso, informó hoy a dpa su abogado, Leonardo Marino.

El defensor agregó que la comandante de 31 años declaró el lunes ante el juez de instrucción que la situación con los inmigrantes a bordo había sido “muy tensa”.

Rackete indicó además, según Marino, que no vio el barco de la Policía italiana de Finanzas con el que colisionó el barco de rescate “Sea-Watch 3″ al entrar en el puerto de Lampedusa.

Marino agregó que un juez de instrucción de Agrigento tendrá que decidir si levanta el arresto domiciliario contra Rackete. La decisión se deberá tomar a más tardar esta tarde.

El letrado añadió que es posible que se levanten por completo las medidas de privación de libertad contra Rackete, pero también puede que, tal y como pide la Fiscalía, se prohíba a la capitana alemana la estancia en la provincia de Agrigento, a la que está adscrita la isla de Lampedusa.

Contra Rackete pesan en Italia acusaciones graves y puede ser procesada por dos causas que podrían terminar en largas penas de prisión. La Fiscalía la acusa sobre todo de haber ofrecido resistencia a un buque de querra, delito que se castiga con penas de hasta 13 años de prisión.

La Policía de Finanzas está organizada militarmente en Italia y forma parte de las Fuerzas Armadas del país. También se investiga el delito de facilitar la inmigración ilegal.

La alemana de 31 años, oriunda de Kiel, fue detenida este fin de semana cuando entró con 40 inmigrantes a bordo del barco de rescate “Sea-Watch 3” en el puerto de la isla italiana de Lampedusa sin tener permiso para atracar.

La legislación italiana castiga con multas elevadas la entrada ilegal en las aguas del país. El “Sea-Watch 3” fue confiscado por las autoridades.