acuerdo transpacífico
Fotografía: Lars Hagberg - AFP
Ottawa, Canadá.

El primer ministro canadiense Justin Trudeau y su homólogo japonés Shinzo Abe acogieron favorablemente este domingo los primeros resultados del acuerdo transpacífico del que se retiró Donald Trump, estimando que puede servir de modelo para futuros acuerdos comerciales.

En una rueda de prensa conjunta en Ottawa, Trudeau señaló que este acuerdo, que pone en contacto a 500 millones de personas en 11 países de una parte y otra del Pacífico, ya “ha beneficiado enormemente a ciudadanos y empresas canadienses y japoneses y de toda la región”.

Los ganaderos canadienses han visto triplicadas en algunos meses sus exportaciones de carne vacuna a Japón, “mientras los ganaderos estadounidenses no tienen este tipo de acceso”, señaló el dirigente canadiense.

Abe, que llegó a Ottawa el sábado procedente de Washington, también acogió favorablemente la entrada en vigor a finales de 2018 del Acuerdo Amplio y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), firmado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

Los Estados Unidos de Donald Trump se retiraron del pacto en 2017, lo que pudo haber hecho tambalear el proyecto.

El acuerdo “es lo que hace crecer a la economía mundial” y “debería ser un modelo a seguir para avanzar”, dijo el dirigente japonés, en un momento en el que Ottawa y Tokio tratan de atraer nuevos países firmantes.

“Compartimos la esperanza de que el CPTPP se convierta cada vez más en un modelo a seguir para los acuerdos comerciales, no solamente en el Pacífico sino en todo el mundo”, matizó Trudeau.

Este acuerdo “se opone netamente” al modelo proteccionista puesto en marcha por Donald Trump, según el mandatario canadiense.

Después de un año de duras negociaciones, en noviembre Canadá, México y Estados Unidos firmaron un nuevo pacto para reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN y NAFTA, en inglés) pero todavía no ha sido ratificado.

La visita de Abe a Canadá es la última etapa de una gira que le ha llevado a Bruselas, París y Washington, donde el sábado jugó al golf con el presidente Donald Trump.