exenfermero alemán
Fotografía: DPA
Oldemburgo, Alemania.

El exenfermero Niels Högel, acusado de matar a 100 pacientes y considerado uno de los mayores asesinos en serie de Alemania desde la posguerra, fue condenado hoy a cadena perpetua y declarado culpable de la muerte de 85 personas por un tribunal de Oldemburgo.

El tribunal de distrito de la ciudad del norte de Alemania determinó que la culpabilidad de Högel es particularmente grave, lo que excluye en principio una posible libertad anticipada después de 15 años.

Los actos cometidos por Högel fueron más allá de todos los límites, señaló el presidente del tribunal, Sebastian Bührmann.

El ex enfermero había sido acusado de suministrar medicamentos a cien pacientes, el más joven de ellos de 34 años y el mayor 96 años, primero en un hospital de Oldemburgo y después en uno de Delmenhorst, en Baja Sajonia, desde el año 2000 hasta 2005, para desencadenar fallos cardíacos o un colapso circulatorio. A continuación los reanimaba.

Sin embargo, esto no siempre funcionaba. Según la Fiscalía, lo hizo para demostrar sus habilidades de reanimación ante sus colegas y para combatir su aburrimiento. “Fue una pose para infundir respeto”, confesó el propio Högel, en el inicio del juicio, al mismo tiempo que agregó que disfrutaba de elogios y reconocimiento cuando lograba devolver la vida a los pacientes.

El tribunal absolvió al acusado en 15 casos, mientras que el propio Högel había confesado 43. Después de unos siete meses, el veredicto marcó el final de un juicio que atrajo mucha atención en el país y en el extranjero.

El ex enfermero fue descubierto en 2005 por una colega en Delmenhorst cuando quiso darle un medicamento no prescrito a un paciente. Sin embargo, las familias de las víctimas tuvieron que esperar mucho tiempo para poder asistir a un juicio. Fueron necesarios años para que saliera a la luz la magnitud de la supuesta serie de asesinatos.

En 2015, Högel fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua por la Justicia alemana por doble asesinato, dos intentos de asesinato y dos casos de lesiones graves a pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos en el hospital de la ciudad de Delmenhorst, próxima a Bremen.

Durante el proceso Högel admitió entonces que el número de víctimas que se le imputaba era mucho mayor, lo que abrió una investigación y proceso posterior.

Un experto certificó la culpabilidad del exenfermero y al mismo tiempo le diagnosticó evidentes desórdenes de personalidad. Según el facultativo, Högel mostraba signos de trastornos, pero no tan marcados con en el caso de enfermos mentales.

Ayer, Högel pidió discupas a los familiares, habló de remordimiento y vergüenza. Según agregó, durante el proceso tomó conciencia de cuánto dolor causó con sus “terribles acciones”.