Con la creación de un comité conformado por personajes y autoridades del pueblo, buscan llevar un control del actual recinto y proyectan la construcción de uno nuevo, pues también se ha tomado la decisión de recibir no sólo a nativos sino también a quienes tengan por lo menos 10 años viviendo en Moya

Por Luz Atilano
Fotografías de Dante Pedroza

Paredes del panteón del Pueblo de Moya

El panteón del Pueblo de Moya, en su actual recinto, se sostiene desde el año 1846. Desde entonces sus habitantes se han encargado de administrarlo y de darle mantenimiento por cuenta propia, como parte de un patrimonio que les pertenece a todos ellos y que avalan con el acta de fundación de este pueblo de orígenes indígenas.

Por su riqueza histórica, y para conservarlo como hasta ahora lo han hecho, autoridades del pueblo y habitantes en general sostuvieron el jueves de la semana pasada una reunión en la que se acordó la creación de un comité a conformarse por distintos personajes y autoridades de Moya para llevar así la administración del lugar. Aquí las declaraciones de Alfredo Santos, gobernador del Frente Común Tres Pueblos y moderador de dicha reunión:

“Estamos nosotros organizándonos para que se le empiece a dar una nueva forma de administración y mantenimiento al panteón con la implementación de un comité que va a estar en conjunto con el comisario, con el representante indígena, con el gobernador y con el encargado del panteón, porque los cuatro cargos son personas diferentes”, dijo.

Otro acuerdo de esta reunión fue la elaboración de un documento que establezca que el panteón pertenece al pueblo de Moya, y que dicho comité, aunque con la atribución de su administración, tenga los mismos derechos para requerir sus servicios que el resto de los habitantes.

Nuevas cláusulas

Además, se generaron nuevas cláusulas como la que, a partir de ahora, se establece que podrán sepultarse en este panteón no solo las personas nativas de Moya, sino también las que tengan por lo menos 10 años viviendo en el pueblo o en alguno de sus barrios, como son, entre otros, Barrio Bajo y Las Huertitas.

Interior del panteón del Pueblo de Moya

“Ya tenemos una organización para el panteón. Sigue el mismo encargado, don Rafael Gómez, pero se conformó un comité que va a estar para apoyarlo. Y además se estableció que el comisario va a ser el principal responsable del panteón, y se le entregó una llave del panteón. A la vez se va a tratar de que este comité también empiece a ver las mejoras del panteón, ahorita está bien pero sí hay trabajos que se necesitan hacer. Una de las razones de esta organización es reconocer a las personas que tienen un lugar ahí en el panteón, o sea, gente que no es de Moya pero que ya tiene mucho tiempo de vivir ahí. Todavía incluso la semana pasada se murió un señor que tenía aquí más de 30 años y no pudo ser enterrado en el panteón, ¿por qué? Porque todavía no se tenía esta cláusula”, declaró.

Otra cláusula añadida en la asamblea del jueves pasado fue para establecer que toda persona que deje de hacerse responsable de una gaveta por más de un año, perderá su derecho a la misma y se destinará a algún familiar de alguien que esté allí enterrado. La asignación del espacio de sepultura para quienes no tengan familiares dentro será discutida también por el comité.

Necesario un nuevo terreno

Finalmente, las autoridades del pueblo harán un inventario para analizar las condiciones del panteón, sus capacidades, la cantidad de gavetas y de personas enterradas, así como un trabajo de historia oral que rescate trabajo voluntario del mantenimiento del sitio, característica de los habitantes del Pueblo de Moya, que no buscan otro beneficio más que el del pueblo mismo.

Lo anterior, también con la finalidad de proyectar a futuro la construcción de un nuevo panteón, necesario a causa de la sobrepoblación del actual y a la decisión recién tomada de recibir a más personas en él. Para ello, ya se tienen cuatro terrenos en la mira.