Brasil contra Costa Rica
Fotografía: AFP
San Petersburgo, Rusia.

In extremis: así salvó la Seleçao el durísimo cruce contra Costa Rica de este viernes (2-0) en San Petersburgo gracias a un gol de Philippe Coutinho y otro de Neymar en el descuento, que dejaron a los ticos fuera del Mundial tras aguantar durante 90 minutos el asedio de una Canarinha que no encontraba el camino.

Sujetada por un sólido Keylor Navas, la ‘Sele’ había soportado estoicamente el acoso de la Seleçao especialmente durante una segunda mitad en la que Brasil disparó toda su pólvora, pero sin fortuna.

Hasta que ya en el minuto 90+1 apareció de nuevo Coutinho al rescate para poner el 1-0, desatando el delirio en el tensísimo banco de la Canarinha, que ya se veía abocada a otra crisis profunda.

Sacado ese enorme peso de encima, Neymar pondría después el 2-0 definitivo en el 90+7 para coronar un partido en el que se le vio más entonado, pero igualmente nervioso y acabó llorando en el gramado.

Se jugaba la vida Costa Rica en San Petersburgo y la paz un Brasil al que la extraña calma de la era Tite se le agotaba el crédito. Ya era demasiada deferencia cómo le habían tolerado el tropiezo contra Suiza (1-1) en un país tan amante de los extremos. Y más cuando se toca el balón.

Con tanto en juego en Rusia, era de esperar que el duelo arrancara tenso, con la Canarinha tratando de encontrar las fisuras del muro de cinco defensas plantado por Costa Rica.

Ya lo había avisado en la víspera Bryan Ruiz, lo importante era mantener la portería sin goles y a ello se pusieron los ‘ticos’ mientras Brasil trataba de activar el juego por la derecha, hasta que se llevó un susto de muerte.

Fue a los 12 minutos, cuando Cristian Gamboa le ganó la espalda a Marcelo y le envió un centro a Celso Borges que, solo en el corazón del área, casi pone el 1-0.

Pese a los problemas internos y los rumores, la ‘Sele’ no había venido a morir a San Petersburgo y tenía un plan, que pasaba por neutralizar a Neymar, tomando buena nota del camino abierto por los suizos, que le mandaron a casa con un récord de diez faltas.

Aún así, la Canarinha tenía pólvora de sobra y solo necesitaba ponerse a disparar. Lo intentó en el 25 Gabriel Jesús con un lanzamiento que incluso llegó a colarse en las redes de Navas, pero estaba en claro fuera de juego.

Luego el propio Neymar mantendría un cara a cara con el sólido arquero del Real Madrid, que no titubeó en desarmarlo. No sería el último.

Estaba más activo Brasil, pero los nervios se le seguían haciendo un nudo a una Canarinha que llegaba al descanso como lo había querido Costa Rica: con el marcador a 0.

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