Argentina
En la imagen, el presidente de Argentina, Alberto Fernández. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
Buenos Aires, Argentina.

Argentina anunció este lunes que acudirá nuevamente este martes al mercado doméstico para colocar letras y bonos del Tesoro en moneda local, mientras avanza hacia la reestructuración de su deuda pública.

En la nueva licitación, la primera de las dos programadas para agosto, se ofrecerán dos series de Letras del Tesoro y otras dos de Bonos del Tesoro. Todos los instrumentos están nominados en pesos argentinos.

Las letras tienen vencimiento a finales de diciembre y enero próximo, mientras los bonos vencen en septiembre de 2022 y agosto de 2023.

Mientras los mercados internacionales permanecen cerrados para Argentina y el país busca concretar en septiembre próximo un canje de bonos de ley extranjera en manos de acreedores privados, el Gobierno ha optado por acudir al mercado local para colocar deuda y así obtener recursos con los que hacer frente a los sucesivos vencimientos.

De acuerdo con datos oficiales, esta estrategia le ha permitido a Argentina lograr que el porcentaje de refinanciación (“rollover”) pasara del 61 % en el primer trimestre del año al 100 % en el segundo trimestre.

Por otra parte, Argentina espera proceder en breve a la reestructuración de bonos en dólares emitidos bajo ley argentina, por 41.714 millones de dólares, mediante una oferta de canje de características similares al canje propuesto para los bonos de ley extranjera.

Además, el Gobierno de Alberto Fernández anticipó que en las próximas semanas pretende entablar negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar la deuda por unos 44 mil millones de dólares que el país suramericano tiene con ese organismo multilateral de crédito.

A finales de mayo, en medio de las negociaciones, Argentina no pagó 500 millones de dólares de intereses por tres títulos en discusión con acreedores, lo que hizo entrar al país en un cese de pagos o ‘default’ selectivo.

Fernández insiste desde hace meses que él no es “el presidente del ‘default'”, sino que es el que lo precedió, en alusión a Mauricio Macri, en cuyo Gobierno, en agosto del año pasado y en medio de severas tensiones financieras se aplazó el pago de títulos de corto plazo y se anunció una negociación para extender vencimientos de deudas de medio y largo plazo con los acreedores privados y con el FMI.