Fake news TVMorfosis
Fotografía: Germán Llorca Abad (Twitter)
Valencia, España.

Aunque no es la única, la alfabetización mediática de las personas, es una acción necesaria para combatir a las noticias falsas. En esto coincidieron los especialistas que participaron en el programa “Contenidos Universitarios versus Fake News”, en la nueva temporada de TVMorfosis, en Valencia, España.

Gabriel Torres, presidente de la Asociación de las Televisiones Educativas y Culturales Iberoamericanas (ATEI), recordó que en 2017, el diccionario Oxford determinó que la palabra del año era Fake News con un crecimiento del 365% en los motores de búsqueda, coincidiendo con las elecciones estadounidenses cuando se difundieron millones de noticias falsas.

“Nos referimos a un fenómeno viejo, con un término nuevo. Existía desde los tiempos de la imprenta. Mucho antes hemos tenido los líbelos, el bulo, el volante, que le dirían en México, el panfleto. Es decir, la comunicación deliberada o accidentalmente falsa siempre ha estado en los medios de comunicación. El fenómeno nuevo es la tecnología aplicada a esa comunicación falsa que hoy reproduce, multiplica, exacerba el fenómeno llevándonos a nuevos problemas y a crecientes dificultades”, dijo.

Para esbozar la magnitud del fenómeno, recordó que de acuerdo al informe de Estatista 2018, cada 60 segundos, Google procesa 3.9 millones de búsquedas. Además cada minuto se suben 5 millones de publicaciones nuevas a Facebook, 500 mil tweets y 38 millones de mensajes de Whatsapp

También, cada minuto, se envían 187 millones de correos electrónicos en el mundo y los usuarios de YouTube publican 400 horas de vídeo por minuto.

Todo ello complica el control de la difusión de noticias.

Las noticias falsas tienen 73% más probabilidad de ser retuiteadas, de acuerdo a un estudio del Instituto Tecnológico de Masachusetts.

Por ello, propuso emprender acciones como la alfabetización mediática.

“Tenemos que enseñar a la audiencia cuáles son los medios, cuáles son las fuentes, qué tipo de información proviene de qué fuentes, para poderla validar. Cuando no sabemos distinguir entre sitios web, o no sabemos distinguir entre logotipos oficiales o no oficiales de los medios convencionales en las redes sociales, pues de ahí viene el fenómeno de las fake news y de este marasmo de información que se empiezan a mover”, dijo.

En esto coincidieron Guillermo López, profesor de Periodismo de la Universitat de Valencia y Virginia Luzón Fernández, vicerrectora de comunicación y promoción de la Universitat Autónoma de Barcelona.

“Yo diría que hay tres componentes que son muy importantes: la falta de alfabetización del público para entender lo que tiene adelante. En segundo la confiabilidad de la fuente, un público que recibe la información de alguien de confianza, un familiar o un amigo, o de un medio que considera que es creíble, aunque quizá sea un fake media. A la alfabetización y a la credibilidad, se combinan con la falta de visibilidad que tenemos en el espacio público para ver cómo se difunden estas noticias falsas”.

“Va a parecer una tontería, pero la profesora de mi hija no cree en la llegada del hombre a la luna y se ha pasado todo el curso discutiendo con mi hija sobre si llegaron o no llegaron a la luna. Y mi hija no pudo convencer a la profesora con ningún argumento científico. Así que desde las universidades tenemos esta obligación, porque si la red decide que lo que hay es un algoritmo parecido al de Netflix, para ver cómo nos vamos a informar, tenemos que plantearnos que estamos viviendo en una burbuja, pero en este caso una burbuja informativa”.

Julio Ríos

Julio Ríos

Reportero en Canal 44
Periodista de la Fuente Política, con experiencia en prensa escrita, radio, televisión y medios digitales, locales y nacionales. Cubre Congreso del Estado y partidos políticos. Es autor de tres libros. Sus áreas de especialización son la Transparencia y Rendición de Cuentas, Periodismo de Investigación, Periodismo Narrativo, Periodismo Digital, y por supuesto, Periodismo Político.
Julio Ríos