Centros comerciales
Foografía: AFP

El Consejo de Ministros en Alemania quiere evitar que se destruyan mercancías que aún podrían ser aprovechadas, por lo que aprobó hoy un proyecto de ley que prevé una obligación para comerciantes de mantener en uso la mercancía, entre otros puntos.

La ministra alemana de Medio Ambiente, Svenja Schulze, quiere poner freno a la destrucción de productos, sobre todo por parte de los comerciantes online.

“Tirar simplemente mercancías que están nuevas, incinerarlas sin más…, no se pueden gestionar así los recursos”, criticó hoy la política socialdemócrata en Berlín.

Añadió que esto atañe a mercancías como artículos de moda y productos electrónicos. Afirmó que estos productos también podían ser donados.

“Las consumidoras y consumidores deben preguntarse naturalmente si es bueno para el medio ambiente encargar muchos artículos y devolver luego la mitad”, agregó Schulze, e indicó que cada uno de estos artículos implica rutas de transporte y afecta al medio ambiente.

El gabinete alemán busca modificar con su borrador la ley de circulación de mercancías. La idea es que los comerciantes deban asegurar que las mercancías sigan siendo utilizables y participen de los costos de eliminación de vasos descartables o cigarrillos.

En el futuro, los comerciantes online deberían informar de forma transparente si destruyen mercancías y qué cantidad. Además, se prevé también que todas las autoridades federales den el ejemplo y usen productos respetuosos con los recursos.

El objetivo de Schulze es evitar, sobre todo, que se destruyan mercancías de alto valor en el comercio online, para hacer más lugar en los estantes, o porque deshacerse de las cosas es más barato que volver a ofrecer los artículos que fueron devueltos.

El director ejecutivo de la asociación alemana que nuclea el e-commerce y el comercio por envíos, Christoph Wenk-Fischer, saludó la medida por tener en cuenta el medio ambiente.

Sin embargo, opinó que más efectivo y sostenible que la obligación burocrática de informar sobre los productos sería eliminar los impuestos a las donaciones para promover la donación más que la eliminación.

Por su parte, la asociación medioambiental NABU criticó el proyecto de ley por considerar que se queda corto.

“Necesitamos objetivos vinculantes para evitar los desechos. El Gobierno federal debe asumir un papel precursor global en vez de implementar tan sólo lo que es señalado de antemano por la Unión Europea”, argumentó Leif Miller, directivo de la asociación.

Miller criticó que no podía ser que la ley permita incinerar o desechar más de un tercio de los desechos aún en 2035. “Los fabricantes deben ser obligados a usar materiales reciclables en la producción”, afirmó.