adultos mayores Leonidas K. Demos
Fotografía: UdeG
Guadalajara, Jalisco.

El asilo Leonidas K. Demos, es refugio de 47 adultos mayores; 22 de ellos no cuentan con un soporte familiar, fueron canalizados al asilo en situación de abandono por lo que se consideran como adultos mayores en estado vulnerable.

De acuerdo a una solicitud de transparencia, los adultos mayores, en su mayoría llegan al asilo Leonidas con problemas visuales, auditivos, psicomotriz, marcha lenta, lenguaje incoherente y sin fluidez además de pérdida de memoria.

“Los diagnósticos más comunes que se presentan es desnutrición, diabetes, hipertensión arterial, procesos demenciales y seniles acorde a la edad de los mismos”, respondió el Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS).

La desnutrición y depresión son otros padecimientos comunes que presentan los adultos mayores que ingresan al asilo, informó José Martín Rosas, encargado de los servicios de salud de la casa hogar para personas de la tercera edad.

“Los síntomas más relevantes de la depresión son el llanto fácil, insomnio (…) los factores que en su caso determinan la depresión son la edad, el abandono por parte de la familia y a nivel cerebral algunos mediadores químicos como dopamina y serotonina que contribuyen a que ellos presenten depresión”.

El médico agregó que, “regularmente los que ingresan a esta casa hogar ingresan con desnutrición y deshidratación”.

La atención médica que reciben los residentes del refugio es de primer nivel, lo que refiere que se trata de consultas y medicina preventiva pero cuando necesitan atenciones especializadas son canalizados al Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, y Juan I. Menchaca.

El médico especialista en Geriatría del Hospital Civil, David Leal Mora, señaló que las enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, demencia y osteoporosis no son naturales de la vejez sino que, son consecuencia de la falta de prevención, factores genéticos o porque no se trataron en edades más tempranas.

No obstante, subrayó que hace falta mayor educación para el paciente, pero también de sus cuidadores para brindar acondicionamiento físico adecuado, atención nutricional, apoyo psicológico y paliativo, así como medidas preventivas, “se necesita trabajar en desarrollar la atención del paciente mayor en primer nivel”.

– Maltrato; una realidad visible que no se denuncia –

Sólo en 2016 el Instituto Jalisciense del Adulto Mayor, (IJAM) registró 40 reportes de maltrato psicológico y un caso por abuso. Un año más tarde, ocho personas de la tercera edad sufrieron maltrato psicológico y tres más padecieron maltrato físico.

Pero ¿qué es el maltrato a las personas de la tercera edad?

De acuerdo al Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) el maltrato es considerado como “cualquier acto no accidental, que provoque daño corporal, dolor o deterioro físico, producido por fuerza física. Por ejemplo, uso inapropiado de fármacos, falta de alimentación o castigos físicos”.

También define como maltrato, el daño psicológico “cuando intencionalmente se cause angustia, desvalorización, sufrimiento mediante actos verbales o no verbales. Por ejemplo, amenazas, insultos, descalificación, intimidaciones, tratarlo como niño o aislarlo”.

Hasta mayo de este año, se han reportado 25 casos de maltrato, reveló a través de transparencia el IJAM, sin embargo, no específica el tipo de maltrato al que se vieron expuestos.

Mientras tanto, la unidad de transparencia de la Procuraduría Social notificó que en 2 años y medio se le ha dado seguimiento, atención y canalización, además de asesoría jurídica a 246 adultos mayores que han sufrido maltrato psicológico, físico y abandono, de los cuales el 65% son mujeres.

De acuerdo al informe de la Procuraduría Social, el estado de salud de las personas atendidas era regular, toda vez que, “los mismos usuarios señalan diabetes, hipertensión, fractura de cadera, pérdida de memoria, falta de audición, falta de visión, así como diversas molestias musculares producto de la edad”.

La Ley para el Desarrollo Integral del Adulto Mayor establece en el artículo 6 que todo adulto mayor tiene derecho a: “una vida con calidad, libre y sin violencia o maltrato físico o mental, con la finalidad de asegurarle respeto a su integridad física, psico-emocional y sexual”.

Sin embargo, el documento del INAPAM, Prevención del Maltrato hacia las Personas Adultas Mayores estima que las cifras del maltrato están alejadas de la realidad, ya que muchos no se atreven a denunciar:

“La mayoría de los adultos mayores que lo viven no lo denuncian. Esta situación tiene su origen en distintas razones: no aceptan que están siendo maltratados, tienen temor a las represalias; pues es el único familiar con el que cuentan; creen que es temporal; no quieren que su familiar o cuidador vaya a la cárcel; desconocen con qué autoridad deben dirigirse o su condición física o cognitiva no le permiten realizar una denuncia”.

Redacción: Diana Barajas.

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