río Santiago
Fotografía: Fátima Aguilar /Archivo
Guadalajara, Jalisco.

Científicamente no está demostrado que los cascarones de huevo limpian desechos orgánicos, agroquímicos y mucho menos metales pesados, aseveró el académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), José Antonio Gómez Reyna, respecto a la estrategia que comenzó la organización H2O para tratar de limpiar el Río Santiago.

El investigador recordó que esta cuenca es una de las más contaminadas de México, con una combinación e infinidad de metales pesados como arsénico, cobre, zinc y mercurio, contra los cuales ni siquiera la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene métodos científicos para retirarlos del agua.

“Si alguien tiene duda, que agarre agua sucia, que le ponga cascarones molidos y en dos días se la tome y va a ver resultados: que va a estar en el hospital con una infección grave. Entonces, esto es un proyecto aberrante: el tratar de limpiar un agua tan contaminada, con una variedad tan grande de contaminantes, con cascaras de huevo. O sea, si así fuese, pues a nivel mundial se estaría haciendo”.

De acuerdo con Gómez Reyna, desde hace por lo menos 20 años la UdeG realizó pruebas para tratar de descontaminar el agua del río y se encontró que había métodos muy variados, pero nunca se pudo remover todos los contaminantes.

Para limpiarlo, se requiere una inversión muy costosa y empezar por cero descargas.

“Lo que pasa con el Río Santiago es que son tantos y variados contaminantes, (que) seria carísimo tratar de limpiarlo este río. Es un proyecto en el cual tienes que empezar por cero descargas; o sea, que nadie le vuelva a tirar. Tenemos elementos agropecuarios, industriales y los urbanos. Los más peligrosos son las industrias, pero eso no los voltea a ver el Gobierno del Estado”.

Concluyó que hay elementos altamente cancerígenos en los desechos de las industrias, en los cuales la autoridad estatal no pone énfasis ni tampoco hay acciones locales para sanear el río, como lo asevera el gobernador, Enrique Alfaro.

Fatima Aguilar