Kabul
Fotografía: AFP
Kabul, Afganistán.

Al menos 16 civiles murieron en un ataque reivindicado por los talibanes que sacudió Kabul la noche del lunes, en un momento en que el enviado estadounidense para Afganistán, Zalmay Khalilzad, se encuentra en el país para negociar un acuerdo de paz con los insurgentes.

“La explosión la causó un tractor cargado de explosivos“, explicó el martes por la mañana un portavoz del ministerio del Interior, Nasrat Rahimi, en un mensaje a los medios, añadiendo que también hubo 119 heridos.

La deflagración, que estuvo seguida de disparos de armas de fuego y de la explosión de una estación de servicio invadida por las llamas, tuvo lugar cerca del amplio complejo Green Village, que aloja a agencias de ayuda y a organizaciones internacionales.

Cinco asaltantes fueron abatidos y las operaciones de búsqueda y rescate se prolongaron hasta las 5H00 locales, precisó Rahimi.

El portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujadid, reivindicó la autoría del atentado cometido, según él, por un kamikaze y un comando.

La deflagración se produjo mientras la televisión afgana transmitía una entrevista al enviado estadounidense, Zalmay Khalilzad, en la que mencionó un posible acuerdo de paz con los talibanes.

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Khalilzad fue recibido este lunes por el presidente afgano, Ashraf Ghani, a quien presentó el proyecto de acuerdo de paz que ha estado negociando desde hace meses con los talibanes, cuya conclusión se considera inminente.

Las dos partes negocian desde hace meses un futuro acuerdo de paz que podría traducirse en una fuerte reducción de la presencia militar de Estados Unidos en Afganistán, a cambio de garantías en materia de contraterrorismo.

El gobierno afgano ha quedado hasta ahora al margen de las negociaciones de Doha porque los talibanes lo consideran una “marioneta” de Washington.

– Retiro de cinco bases –

El ejército de Estados Unidos está dispuesto a retirar tropas de cinco bases en Afganistán en virtud del acuerdo que negocia con los talibanes, aseguró este lunes el enviado estadounidense.

Khalilzad, quien lleva cerca de un año negociando con los talibanes, dijo que la retirada se produciría dentro de los cuatro meses posteriores a la aprobación de un acuerdo final, siempre que los talibanes cumplan con sus compromisos.

“Hemos acordado, si las condiciones son conformes al acuerdo, que dejaremos en 135 días cinco bases en las que estamos actualmente presentes”, declaró al canal Tolo News, según un extracto de la entrevista que el medio afgano publicó en Twitter.

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“Estamos a punto de cerrar un acuerdo que reducirá la violencia y abrirá la vía a los afganos para sentarse juntos y negociar una paz honrosa y duradera”, tuiteó el domingo Khalilzad desde Doha, donde dirige las negociaciones con los insurgentes.

Washington desplegó tropas en Afganistán después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, llevados a cabo por la red yihadista Al Qaeda, que el antiguo régimen talibán acogía.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, declaró recientemente que esperaba un acuerdo de paz antes de la elección presidencial, prevista el 28 de septiembre en Afganistán.

El punto clave es la retirada de más de 13 mil soldados estadounidenses de Afganistán. Es la principal reivindicación de los talibanes, que a cambio solo se comprometen a que los territorios bajo su control no sean utilizados por grupos “terroristas”.

El jueves, el presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que su país mantendría de todos modos 8 mil 600 soldados en Afganistán una vez que entre en vigor el acuerdo de paz.