El arte de decir lo planeado como improvisado: Stand Up

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Video: 44LAB
Guadalajara, Jalisco.

El Stand Up en Guadalajara inició tarde, pero inició fuerte. “Aunque ha sido un camino difícil, hoy puedo decir que también es gratificante. No todos los días se ríen de lo que dices. Pero alguna vez me dijeron que no eres tan bueno como tu mejor show, ni tan malo como el peor”, explica Alberto Velarde, uno de los pioneros de la comedia de autor en Guadalajara.

La radiografía del Stand Up tapatío comenzó con dos colectivos, sus fundadores cuentan que todo inició entre el 2014 y 2015. En esa época los espacios para hacer comedia eran escasos y ni hablar de micrófonos abiertos llamados open mic.

Las cosas han cambiado. Pero es así como surgen Stand Up GDL y Stand Up Tropical.

Alberto es uno de los fundadores más activos de Stand Up GDL, quien ha sido telonero de Ricardo O´Farril y Hugo “El Cojo Feliz”. Del otro lado están los fundadores de Stand Up Tropical, Pedro Kumamoto y Alberto Vale, quienes decidieron dedicar su vida a la política independiente.

En sus inicios, explican que picaron piedra para que los bares, teatros y auditorios los dejaran exponer su comedia. El extinto Rojo Café fue uno de los primeros que abrió sus puertas, ahí se presentaron por algún tiempo hasta que otros proyectos comenzaron a creer en ellos. Es así como llegan a La Vaca de Troya, un bar dentro del Centro Magno conocido por sus open mic.

El open mic o micrófono abierto es una especie de show de práctica, en donde los standuperos se inscriben en una rutina que consta de no más de 20 personas. Los comediantes tienen cinco minutos para hacer reír a los asistentes. Es aquí donde experimentan sus rutinas.


“El Satan Up Comedy es una comedia de observación, también se le conoce como de autor. Un standupero habla lo que escribe y para ello se inspira de la realidad. De lo que ve, de lo que vive, incluso de lo que sufre. Todo parte de uno mismo, lo cual requiere una autocrítica constante”, aporta Velarde.

La comedia de autor se caracteriza por tener un alta crítica política, social o personal. “Se podría decir que es una comedia más intelectual”, puntualiza Velarde. A diferencia de los comediantes que pueden contar chistes o los payasos de toda la vida, el standupero cuenta su historia a través de la comedia. Es él o ella expuesto ante el público.

“La comedia también es una perfecta manera de escudarte ante el dolor. Cuando te encuentras con emociones que no puedes (sacar), lo llevas por el sarcasmo y funciona para reírte de lo que muchos se burlan de ti”, comparte Issac Gutiérrez standupero y comunicador.

Como su traducción lo infiere, el Stan Up evoca un poco de este concepto de “levantarte”, de “ponerte de pie” o “alzar la voz”. Surge de los inmigrantes europeos que llegaron a Estados Unidos, quienes en un principio tenían reuniones de protesta por la discriminación que vivían. De poco en poco las reuniones se fueron vaciando, así comenzaron a probar una especie de discurso político basado en la comedia.

En México, en los últimos años, la comedia de autor ha tenido un auge. Se puede ver en los especiales de Netflix de algunos standuperos ya consagrados, como: Sofía Niño de Rivera, Franco Escamiso, el mismo Ricardo O`Farril o Carlos Vallarta.

También ha sido una gran válvula de escape para una sociedad que vive momentos críticos en temas de seguridad y una incertidumbre política enorme.

Video: 44LAB

-Standuperos de medio tiempo –

El equipo de #44Lab se dio a la tarea de entrevistar a un grupo standuperos. La mayoría de ellos no se dedica cien por ciento a la comedia, es decir, que mantienen dos profesiones. “Yo siempre he dicho que, para mí, la comedia es un hobby bastante serio”, explica Edgar Pineda, comediante de Stand Up por las noches e ingeniero “Godínez” por las mañanas.

Lumara, la bióloga, explica que para ella no sido tan difícil mezclar su trabajo con la comedia. Al contrario, le aporta ideas de cómo explicar fenómenos que pocos entendemos de una manera chistosa y común. Memo Vega, profesor de psicología, coincide con Lumara, ya que como maestro le permite aterrizar conceptos que en otro formato serían muy aburridos.

En cambio, para Lalo Flores, quien se desempeña como licenciado en derecho, el sí ha tenido que separar sus dos pasiones. “Si la gente me ve como comediante no sería muy probable que confiaran en mí como abogado. Para bien o para mal, mi carrera implica que yo sea muy serio, cosa que se rompe con la comedia”.

Para Alberto ha sido una perfecta manera de compaginar sus profesiones, él es locutor de radio, comunicador y standupero. Es de los pocos que ha decidido dedicar tiempo completo a la comedia. Es así como el arte de decir lo planeado como improvisado se vuelve un estilo de vida.

Ivette Solórzano

Ivette Solórzano

Periodista, comunicóloga y viajera al puro estilo tapatío. Experiencia en radio, prensa escrita y comunicación estratégica.Forma parte del equipo de 44Lab.
Ivette Solórzano

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