Feria Comunitaria del Maíz
Fotografía: Archivo
Guadalajara, Jalisco.

México es considerado el centro de origen y diversificación genética del maíz a nivel mundial, distinción que peligra ante la posibilidad de que el Gobierno dé luz verde al uso de semillas genéticamente modificadas para plantar maíz transgénico, advierte el Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (CECCAM).

Según el compendio cartográfico Treinta años de transgénicos en México del CECCAM, la primera autorización para un cultivo genéticamente modificado en México fue en 1988, cuando el Gobierno permitió la siembra experimental de tomate transgénico a la empresa Sinalopasta en Guasave, Sinaloa.

Durante de 30 años –hasta 2017- las autoridades agrícolas recibieron 853 solicitudes, principalmente de empresas agroindustriales extranjeras, para la autorización de cultivos transgénicos con fines experimentales y comerciales; 327 solicitudes fueron sólo para maíz.

Imagen: CECCAM.

Aunque México todavía no libera permisos para plantar maíz genéticamente modificado con fines comerciales, sí se han permitido 169 plantaciones experimentales y 26 plantaciones piloto, concentradas en los estados de Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua, Durango, Sonora, Sinaloa, Baja California Sur y Nayarit.

El abogado del CECCAM, David Sandoval Vázquez, explicó los riesgos que representa el maíz transgénico para las especies nativas del territorio mexicano.

“En nuestro país hay entre 59 y 63 razas de maíz nativo. Esta diversidad se ha logrado a partir de un proceso de selección por parte de las comunidades indígenas y campesinas que ha llevado muchísimo tiempo y es considerada un bien social de carácter público. En el caso del maíz transgénico se tiene un producto homogéneo.

Existe el riesgo de que, en el momento en el que sean introducidas las variedades de maíz genéticamente modificadas, las razas nativas se polinicen con el maíz transgénico. A eso se le llama contaminación transgénica”, dijo.  

Imagen: CECCAM.

Sandoval Vázquez añadió que la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), organismos que regulan el uso de transgénicos en México, han prometido áreas de amortiguamiento. Sin embargo, el CECCAM ha documentado la presencia de maíz transgénico con fines experimentales en reservas naturales en Oaxaca.

“Las empresas se han encargado de hacer una gran campaña para hablar de que es resistente a las sequías, más productivo, más rentable, etc. Pero también hay estudios que señalan que el maíz nativo incluso tiene ventajas por encima del maíz transgénico porque crecen a todo tipo de alturas, en todo tipo de climas, y su resistencia se debe, precisamente, a la selección que han hecho históricamente los pueblos”, añadió Sandoval Vázquez.

Este jueves las senadoras Jesusa Rodríguez y Ana Lilia Rivera, ambas de MORENA, realizaron un performance en el Senado con el que anunciaron la presentación de una propuesta de Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo.

“De materializarse estas amenazas en nuestro país, se generarían graves afectaciones a las prácticas milenarias y consuetudinarias de los pueblos indígenas y campesinos en cuanto a producción, uso e intercambio de semillas de maíz nativo en sus propias parcelas, limitando la diversidad genética nacional”, dijo Ana Lilia Rivera respecto a la posibilidad de que se permitan plantaciones comerciales de maíz transgénico.

Respecto a la propuesta de MORENA, Sandoval Vázquez dijo que “habrá que analizarla” y criticó que, aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió erradicar el uso de semillas transgénicas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología permitió plantaciones de algodón y soya transgénicos recientemente.

El 1 de diciembre de 2018, día en que rindió protesta como presidente, la promesa 74 de AMLO en el Zócalo fue impedir el uso de transgénicos.

“Protegeremos la diversidad biológica y cultural de México. Impulsaremos prácticas agroecológicas que aumenten la productividad sin dañar a la naturaleza. No se permitirá la introducción y el uso de semillas transgénicas”, dijo.

Cristian Rodriguez