finalistas Bienal Mario Vargas Llosa
Fotografía: Guadalupe Vargas - 44LAB
Guadalajara, Jalisco.

Con el relato de cómo construyeron sus obras, los cinco finalistas de la Bienal Mario Vargas Llosa fue como arrancó este encuentro literario que, por primera vez, se realiza en Guadalajara y que durante los próximos cuatro días desarrollará 11 mesas de diálogo con una treintena de escritores latinoamericanos manifestó el presidente de la Fundación Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López.

En presencia del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, la escritora Rosa Beltrán charló con los finalistas de esta bienal, Gioconda Belli, Gustavo Faverón, Rodrigo Blanco, Antonio Soler y Manuel Vilas quienes fueron desmenuzando cómo fueron construyendo sus novelas.

El escritor peruano, Gustavo Faverón con su novela “Vivir Abajo”, expresó que no fue sencillo escribirla, pues la desarrolló  de una forma “caótica y desenfrenada”.

Confesó que está obra la escribió en tan sólo 3 meses y medio y su idea era construir una historia donde tratara de encontrar la violencia política de los años 60 y 70 poniéndola en un contexto más global.

“Para mi es bien importante de que hay cosas inexplicables en la novela, porque para mi eso representa el espectro de lo que no podemos explicar la violencia política, y la tortura”, destacó Faverón.

Por su parte,la escritora de “Las Fiebres de la Memoria”, Gioconda Belli relató que su historia la construyó a partir de historias y memorias pero además enfocada en la migración.

“Cuando yo crecí empecé a escuchar la historia de este personaje que era un duque se decía y que había llegado de Francia huyendo y que se había instalado en Nicaragua para ejercer la medicina y se había encontrado con esta mujer llamada la Rosa Blanca”, rememoró.

Esta  novela cronológica desentraña la vida de un hombre que finge su suicidio y se da a la huida por el mundo al estilo del siglo XIX. La autora resaltó haber disfrutado mucho escribir esta novela.

“Sur” la novela de Antonio Soler está escrita a manera de trailer policíaco y esboza conexiones entre 200 personajes que están en diversos lugares.

“Yo quería hacer una novela por tanto polifónica llena de personajes de muchas clases sociales, de muchas edades, de muchos ostamentos culturales y de cierto modo me sentía como director de orquesta con todos esos personajes ahí, naturalmente la acción reposaba básicamente en 10, 15 y 20 pero a su alrededor había un coro que lo iba multiplicando”, detalló el novelista.

La historia se desarrolla cuando aparece el cuerpo de un hombre moribundo cubierto de hormigas y una persona encuentra el cuerpo. Esta parte de la historia confesó Soler nació del relato de una amiga que era médico y a quien le sorprendió el hecho.

Antonio Soler señaló que la mayor parte de la novela está escrita en tercera persona, con flujos de consciencia y monólogos, pues lo que buscaba era dar cabida a  todas las voces de una ciudad y de un mundo contemporáneo.

“Ordesa”, de Manuel Vilas por su parte, retrata las relaciones familiares, la novela fue escrita tras el fallecimiento de sus padres y revela la importancia de los vínculos entre las familias.

El autor español confesó que parte de la historia se concentra en la forma de comunicación que tenía con su padre, pues era a través del televisor.

Por otra parte, el libro Los terneros del  escritor venezolano, Rodrigo Blanco retrata la crisis de Venezuela.

Guadalupe Martínez

Guadalupe Martínez

Reportera de política. Egresada de la Licenciatura en Periodismo por la Universidad de Guadalajara, Campus Ocotlán 2008-2012. En los últimos 5 años ha trabajado y colaborado para medios radiofónicos, impresos y digitales como MVS Radio en Jalisco, La Jornada, Agencia de Noticias Quadratín Jalisco, Zona3Noticias y Mural.
Ahora forma parte de la Unidad de Investigación 44Lab.
Guadalupe Martínez